El business de Al Gore

El ex vicepresidente estadounidense Al Gore se ha convertido en un gran defensor de la lucha contra el cambio climático y por ello se pasea como si fuera Mr. Marshall. Es el autor del libro Una verdad incómoda, que saldrá a la venta en España el próximo mes de marzo. El documental en el que se basa el libro de Gore, nominada a dos Oscar, narra la historia del político demócrata, que después de perder las elecciones de 2000 decidió cambiar de rumbo y dedicarse a ayudar a salvar el planeta. Ayer formuló una conferencia al respecto en Madrid. Después de atenderle con interés te surgen varias dudas. Incómodas todas ellas.
¿Por qué a lo largo de la intervención previa a la conferencia de Al Gore, los medios gráficos (fotógrafos y cámaras de televisión) fueron invitados a abandonar el auditorio? Según decían, estaba prohibido registrar el sonido y la imagen de la conferencia por motivos de derechos de distribución del contenido. Por ello, se dispuso un lugar habilitado para la prensa desde el que se podía seguir el desarrollo de la ponencia. ¿Por qué no estaba permitido realizar cuestiones por parte de los periodistas a Al Gore durante el turno abierto de preguntas a los asistentes a la ponencia? ¿Por qué una vez finalizada la conferencia de Al Gore, los cámaras y fotógrafos pudieron volver a instalarse en el auditorio para continuar registrando el resto de la jornada? ¿Que hará con los 500 Euros que pagaron cada uno de los asistentes a su conferencia? ¿Su coche oficial no emite CO2? ¿La laca que utiliza a sacos no emite CFCs?

La verdad más incomoda es que Al Gore esta haciendo un business y una pasta con la excusa del clima y su video lleno de tópicos ahora estampado en papel. Al Gore sólo ha hecho que subirse al carro. El cambio climático ya estaba en la opinión pública por activa y por pasiva gracias a la labor frecuentemente anónima de colectivos ecologistas y climatólogos que consiguieron hacer poco a poco un hueco en la prensa para el cambio climático. Estemos más o menos de acuerdo con las teorías acerca de la responsabilidad del hombre en el proceso del calentamiento del planeta, no es un impedimento para entender que lo que está claro es que, quien estuvo a punto de ocupar el despacho oval, utiliza sin disimulo este tema para su propia promoción personal y económica. En otro orden destaco lo curioso que fue el final de su intervención apelando a las oraciones como medio de salvación. No se como tomármelo.