BLOGGIUM CULTURAL

OmniumMe pone desvirtualizar. Ahora lo sé. Me supone un efecto vigorizante, conocer en cuerpo y alma aquellos conocidos incorpóreos con silicio corriendo por sus venas. Ayer pude disfrutar de los neologismos de Toni Ibáñez, de su buena oratoria y su mejor discurso, comprobar que el relevo de Saúl Gordillo en la primera línea del totum rovolutum político electrónico tiene nombre, Daniel Solano con Poliblocs y descubrí que algunos de mis más activos lectores tienen cara y voz y respiran.

Visto desde la mesa cuadrada que todos se empeñan en llamarla redonda, la foto del auditorio del Omnium era como mínimo surrealista. En primera fila el premio a la imagen más kistch de la noche para un hombre que debía conocer ya tres siglos diferentes, durmiendo plácidamente, roncando en algunas ocasiones y masticando vete tu a saber que en sus sueños.  Tuvo el detalle de abrazar a Morpheo durante mi intervención. Eso anima. En la parte media del auditorio aquellos que acuden cada jueves a tan respetable institución a empaparse de conocimiento, sea este cercano a sus intereses o no. Estos, al finalizar las exposiciones, fueron los más inquietos y agudos. Cuestiones acerca de la hipotética revolución en la red, reflexiones sobre que esto de la blogosfera es algo undergoround, endogámico e irreal. En concreto, un lector de libros preseleccionados por las editoriales estableció que la blogosfera para él era un caos, un espacio donde le era imposible encontrar buenas lecturas. A lo lejos, al final del butaqueo los bloggers. Concretamente pude contar una decena. Algunos se fueron sin decir adiós, otros se acercaron tímidamente al finalizar y una minoría encabezada por Dr. Cat se quedó a comentar la jugada.

Durante 20 minutos intenté hacer llegar un mensaje lo más claro posible presidido por la idea de que los blogs en si no son nada por si solos, sino que son el territorio donde se está escenificando el cambio más contundente que Internet haya sufrido desde su invención. El paso a la web 2.0 va a establecer nuevas maneras de cohesión social mucho más crítica y responsable. La economía 2.0, la política 2.0, la prensa 2.0 y todo ese memorando de cambios de interactividad fundamental, como ayer dije, me convertirán a mi como entidad individual en un nuevo yo, en marcvidal 2.0.

En los últimos cinco minutos, ya fuera del edificio, cuatro bloggers catosféricos nos quedamos charlando sobre lo erótico del españolismo y su musa Nebrera,  de las bragas online de Mireia Galindo y de las aficiones infectas de Salvador Sostres. Cuatro bloggers hasta los huevos de los blogs y de blogolandia. Por cierto cada vez hablar en clave blog se parece mas a lo que hacían los pitufos con el verbo pitufar. Lo dice un blogodependiente que luego volverá a bloggear.