FUE DEPRIMENTE

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Aparte de para preocuparse sobre el nivel de nuestros representantes
políticos,
el último Debate sobre el estado de la Nación ha servido
para descubrir que entre Zapatero y Rajoy debe haber algo personal, que
la cosa no funciona. Las miradas, los gestos y las palabras denotan una
falta de corrección parlamentaria alarmante. Zapatero se burló de Rajoy
advirtiéndole que este sería su último debate y Rajoy escupió insultos
en orden alfabético durante media hora.

Fue deprimente. Otra oportunidad perdida para debatir ideas, otra vez las navajas y el barro. Por un lado el presidente, que hizo un repaso empalagosamente optimista de su gestión, discurseando sobre las bondades y virtudes de su gobierno, ganó porque fue el único que ayer sabía a lo que iba. Fuera más o menos cierto lo que decía, la verdad es que poco importaba. La impresión de bonanza se demuestra con números, y de momento, las cifras juegan a favor del PSOE. Al otro lado de la realidad estaba Rajoy, perdido en la espesura del bosque donde los pistoleros de Eta celebran barbacoas. Se olvidó de que, el de ayer, era un debate sobre la situación social, económica y política del Estado. No era momento para ejercitar el insulto ni repasar el catálogo de descalificaciones. Y es que Rajoy necesita un asesor económico capacitado urgentemente. Este país no va tan bien y él ni se entera. La capacidad de generar empleo de nuestra economía lleva seis meses desacelerándose y Rajoy ni se entera. El colapso hipotecario ha desembocado ya en un pinchazo real de la burbuja inmobiliaria y él ni se entera. Este país está a las puertas de descubrir que es eso del paro inmigrante y Rajoy ni se entera. El déficit fiscal español es inasumible y él ni se entera. Tras el derrumbe del sistema económico basado en el patrón inmobiliario, nuestra economía se resentirá como indican todas las publicaciones especializadas de Europa, y Rajoy a lo suyo.

La ausencia del jefe de la oposición ayer en el debate es producto de basar toda la oposición durante tres años en mutilar el proceso de paz, a confabular sobre el 11-M, a garantizar que lo de los Balcanes fue una merienda de preescolar comparado con lo que se nos sucedería a nosotros, a asustar y a mentir. Ni una sola propuesta política, solo recursos en el Constitucional. Ahora que el proceso de paz está roto, que el 11-M no puede ser un elemento de desgaste político, que España no se ha roto y que Andalucía tiene un Estatuto como el catalán, el sentido ideológico del Pp es completamente átono. No hay estrategia más allá del conflicto y el enfrentamiento. Es una gravísima irresponsabilidad y un enorme vacío institucional que la oposición no sea capaz de estructurar un discurso sólido. Va en perjuicio de todos, porque un gobierno debe tener en frente una oposición responsable, adulta y preparada capaz de advertir cuando sea preciso y de empujar cuando valga la pena.

www.marcvidal.cat
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