EL IBEX MIENTE

A medida que las elecciones se acercan, el espacio público en el que se escenifica el estado de la economía se disfraza cada vez más, siendo poco a poco menos creíble. Últimamente se transfiere la idea de que la bolsa va bien, lo que refleja claramente una buena perspectiva desde el punto de vista de los inversores. Sin embargo, es un dulce engaño, una realidad falseada. La bolsa no va bien. De las 128 compañías que componen el Índice General de la Bolsa de Madrid, más de la mitad cae en lo que va de año y sólo 45 empresas ofrecen más rentabilidad que la renta fija. Sin embargo, los números que tiene el inversor en la cabeza son que el Ibex 35, sube un 8,2 por ciento en lo que va de 2007. Estos números, aparentemente ilusionantes, similares, cuando no mejores a los de otros países europeos, esconden una trampa. Todas las empresas no tienen el mismo poder en los indicadores. Telefónica, que vale más de 100.000 millones de euros en el mercado y sube un 37 por ciento en lo que va de año, pesa un 19 por ciento sobre el total de la bolsa española, por lo que su revalorización cala mucho más que la de otras compañías inmobiliarias con ponderaciones que no llegan al 3% y que pierden porcentajes importantes en lo que va de año.

Una de las opiniones que gozan de mayor consenso en materia de inversión bursátil, es que la mayoría de las grandes compañías que han protagonizado el tirón del Ibex, ahora dejen de ser una opción de refugio ante la crisis que se respira. Si es cierto que Telefónica, Iberdrola, BBVA y Santander han engullido el grueso de las participaciones de seguridad y el resto han sufrido recesos ¿siguen siendo opciones rentables esas compañías?, ¿se puede rascar algo aun o por el contrario están al límite de sus posibilidades de cotización?. Pronto lo sabremos, pero la idea es que están en máximos objetivos, que a medida que el inversor medio descubra que en esos valores no hay opciones de especulación a medio plazo, dejarán de invertir y, entonces, vamos a conocer lo que es un mercado recesivo, puesto que si las compañías que más ponderan, dejan de ser atractivas, estas, al igual que hicieron anteriormente empujando al alza al selectivo, ahora lo harán a la baja.