LA BLOGOINFLUENCIA

Estas últimas semanas he podido comprobar, en mi propia piel, hasta que punto la blogosfera empieza a tener una repercusión notable en diferentes ámbitos. Hace quince días recibí un amenazador burofax de parte de la prestigiosa firma Garrigues Abogados invitándome a incorporar en un post una rectificación sobre una información que aporté respecto a uno de sus clientes. Según el requerimiento, y en caso de no atender su petición, debía de prepararme para una demanda en toda regla. Adecuadamente asesorado por mis abogados, decidí no complicarme más la vida y publiqué una nota de revisión parcial tal y como marca la ley.

Poco después, y tras este desagradable incidente, Caixa Penedés, a través de una agencia de comunicación catalana muy prestigiosa, me invitó a mantener una nutritiva entrevista con la dirección financiera de la entidad. En honor a la verdad debo destacar la magnífica predisposición para facilitar información y para establecer líneas de colaboración en todo lo que sea preciso a fin de que el buen nombre de la caja no se vea ensuciado injustificadamente. No voy a entrar en detalles, pero adelanto que la imagen que, sobre la tercera entidad financiera de Catalunya, hemos estado manejando oficiosamente no responde, ni de lejos, a la realidad. No voy a definir sus estrategias porque me parecieron correctas, ni su estado contable, que no parece tener demasiados problemas. Eso lo dejo para otro momento. Ahora sólo quiero destacar la importancia de ese desayuno entre un blogger, un jefe de comunicación y dos altos directivos de una entidad bancaria de primera línea. El motivo, según ellos, conocer, respirar  e intercambiar opinión con la blogosfera económica de este país, prever un uso incorrecto de los rumores, facilitar información sensible y procurar máxima colaboración con un nuevo agente de información: con el blogger.

En mi percepción de la influencia de la blogosfera, este fue un punto y aparte. La blogosfera es poderosa y su repercusión está siendo observada por todos los ámbitos de poder, el económico y el político. En este último campo, el pasado jueves, un reducido grupo de bloggers, denominados como los más influyentes de la catosfera, fuimos invitados a una charla con Artur Mas. Mi interés radicaba, por un lado, en ver como respiraba la sede de la calle Provenza después de la refundación dos días antes, y por el otro, sentir en carne propia eso que desde ahora llamo la blogoinfluencia. Estuvo bien y fue enriquecedor. En mi caso acusé negativamente que el videoblog de Artur Mas no sea más que una web con videos y se olvide de todos los artilugios y mecanismos que permiten la relación directa y la conversación con el usuario. Artur Mas aceptó la crítica y dispuso que está trabajando para incorporar esas herramientas. Que Roc Fernandez sea el responsable de esa estrategia electrónica es una garantía de éxito.

Como conclusión, destaco que empresas, bancos y partidos, todos buscan buenas butacas cerca del escenario. Un escenario repleto de blogs. Todos ellos desconocen el motivo, pero saben que el futuro se escribirá desde un tablero electrónico, y quieren estar cerca. Saben que lo que digan un grupo determinado de bloggers, repercute cada vez más. Poco a poco, otros partidos nos citarán, otras empresas, otras entidades e instituciones, poco a poco, la blogoinfluencia será algo más que una quimera, mucho más que un neologismo.

Asistentes a la charla con Mas: Marcús, Xavier Mir, Marc Arza, Núria Masdéu, Vicent Partal, Eduard Batlle, Jordi Cabré, Toni Ibáñez