REALISMO STALINISTA

Un emperador bajito y malformado llamó al pintor con mayor prestigio del condado a fin de que inmortalizara su deplorable estampa. Poco después de ver el resultado, el dictador mató al autor. Consideró que era un insulto que lo hubiera pintado tan enano y deforme. Sin embargo no desistió, porque un déspota que se precie, necesita un retrato. Hizo buscar a otro artista plástico. Éste, que era conocedor de la suerte de su colega, representó a un hombre alto y esbelto. También lo mató por no ajustarse a la realidad. El tercer retratista que fue instado a representar a su excelencia estuvo pensando la manera de salvar el cuello. Tras pensar durante mucho tiempo decidió retratar a su rey sobre una roca a modo de pedestal y cubierto elegantemente con una enorme capa. Ni se apreciaba su estatura ni sus bultos. Al hombre le pareció algo sublime y premió al artesano con todo tipo de regalos. Este cuento es una metáfora que nos explicaba el estilo artístico de la Rusia Stalinista llamado Realismo Socialista y que se convirtió en doctrina oficial. Algunosque prefieren estar antes partios que doblaos parecen salidos de aquellos hornos.