AL 3%

Miro los mercados y todos están en rojo. Parece incoherente si tenemos en cuenta la última rebaja de tipos de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Parece ser que las bolsas europeas ya no dan credibilidad al hecho de que la política de recortes de Bernanke sea la cura milagrosa que evitará la crisis. Al contrario, lo que está empezando a impregnar los foros de debate financiero es una impresión pesimista. La dinámica de reducciones tan agresivas y constantes están sembrando el terreno de minas. Se escuchan voces que advierten de un inminente batacazo generalizado en las bolsas de medio mundo, de un más que probable lunes o martes negro como el de 1987. No lo sé, los mercados continuos y los gestores de fondos son imprevisibles. Ahora bien, lo que tengo claro es que la reducción de los tipos, lejos de ser una buena noticia, parece ser la única opción que resta para detener o moderar un estado hipotético de futura recesión severa en América. El último cartucho puede estar fallando. No quedan más herramientas. Los que sepan, que recen.