WHERE IS ZAPATERO?

Gordon Brown  convoca una reunión de Jefes de Estado en Londres e invita a Francia, Italia y Alemania. De España ni se acuerda. La cumbre responde a una voluntad de estudio de la situación económica global y de que manera afrontarla. Resulta que la quinta economía europea, la española, es una de las de mayor crecimiento en los últimos años y también la que se verá más afectada por la crisis crediticia, financiera e inmobiliaria. Entonces, ¿por qué no ha sido invitado Jose Luís Rodríguez Zapatero? A mi modo de ver los motivos son diversos y las culpas se pueden repartir en diferentes ámbitos pero las claves son:

  1. El primer ministro británico es poco sensible a una realidad económica europea que incluye, irremediablemente, también a España. En un primer momento sólo invitó a Sarkozy y a Merkel, y tras las protestas de Prodi y de la Comisión Europea, éstos también fueron convocados.
  2. La verdad indiscutible del suceso demuestra que España no tripula este barco. No está en el puente de mando mientras Zapatero sigue con su ridícula fábula de la champions league de las economias europeas.
  3. No se puede ir por ahí vanagloriándose de haber superado en términos de producto interior bruto a Italia, de estar a punto de alcanzar a Francia y de amenazar con asemejarse a Alemania. Eso lo hizo Aznar cuando Alemania estaba en crisis y España con un crecimiento brutal. El presidente popular quiso darle lecciones de economía a Alemania, cosa que aparte de ridícula podía tener consecuencias nada favorables. Ahora es Zapatero quien en un ejercicio de miopía política hace lo mismo. Alemania ha financiado a nuestro país durante años a través de los fondos de cohesión.
  4. La sensación de falta de estrategia internacional si comparamos la foto de los cinco mandatarios europeos lanzando un mensaje de tranquilidad en Downing Street al tiempo que Zapatero se hacía la suya correspondiente con el presidente de Yemen.
  5. Es poco probable que, presentando a este país como el ganador de una hipotética competición económica entre países europeos, éstos estén encantados de invitarnos a sus meriendas.
  6. Garantizar que España ha superado a Italia es un error en términos de peso en el mundo. Estamos lejos de disponer de empresas multinacionales  como las que fundamentan la riqueza alemana. Compararnos con Francia es jugar a la ciencia ficción, pero hacerlo con Alemania es, sencillamente, llamarnos tontos.
  7. No es de buen vecino restregar las flaquezas de éstos y exhibir tu fortuna y éxito. Primero porque eso no libera la economía domestica de sus tensiones y segundo porque no es una buena manera de ganarse apoyos para un futuro en el que se necesitarán.
  8. La actitud del Ejecutivo es preocupante. En lugar de formalizar una protesta enérgica en ese sentido a lo que se ha limitado es a restar importancia a ese encuentro. Es desalentador descubrir como el gobierno español considera que tiene poco que decir en materia económica.
  9. Si el tema central era el análisis de la coyuntura económica global, el premier británico no ha estado a la altura tampoco. Deja pasar un excelente juego de pelotas para impulsar una defensa sólida contra la tormenta financiera que vinen de los EUA.
  10. Perder el horizonte y la perspectiva de las principales economías de Europa debería de alarmar al gobierno de Zapatero y hacerlo reflexionar acerca de que se está haciendo mal en política exterior. Actualmente la opinión de España en el concierto económico europeo es irrelevante o así lo muestran las fotos.
  11. Por cierto, hablando de fotos, en contraposición a lo expuesto, cabe decir que si examinamos la situación real de los asistentes se puede pensar que esa foto era la foto del fracaso. Una instantánea de pena, con Prodi recién dimitido, Merkel derrotada electoralmente en las elecciones de un lander clave este fin de semana pasado, Sarkozy en retroceso en todos los sondeos y Brown que es menos popular que el líder de la oposición de su país. El que no se contenta es por que no quiere.