132.378 PARADOS MAS

Hace unos 10 meses escribí que el incremento del paro sería dato cotidiano con el que nos levantaríamos cada primero de mes. 132.378 ciudadanos han engrosado las listas de desempleo en este primer mes de 2008. Pinta mal. Peor incluso de lo que pensaba, puesto que 98.194 parados provienen del sector servicios, seguido de la industria, con 9.714 y, paradójicamente, en la construcción aumentó sólo en 8.930. Efectivamente estamos entrando en el territorio de la estanflación, que por si sola no es determinante pero si cuando se entra en el del delirio. Un espejismo que permite retrasar el tsunami. El paro previsto en la construcción y en el inmobiliario, medio millón de personas para este año, no acaba de reflejarse porque las viviendas en curso, esas que no se venden ni se venderán, continúan financiándose de los créditos a la promoción del año pasado. La mayoría de constructoras no tienen ninguna obra prevista para el segundo semestre de este año. A partir de ahí el paro sera global e intenso.

Es momento de empezar a descubrir las aristas del problema y dejarnos de promesas ridículas, de subvenciones y caramelos que no llevan a ningún sitio. Entre octubre y diciembre del año pasado, el número de hogares en el que están en paro todos sus miembros activos para el mercado de trabajo aumentó en 62.400, con un incremento del 16,44% respecto al trimestre anterior, hasta una cifra total de 441.700. Es decir casi medio millón de familias estan completamente paradas, el 12% del total.

Otro dato a tener en cuenta y que no permite la interpretación ambigua es que de los 132.378 nuevos parados del cuarto trimestre , más de 100.000 son españoles, lo que, en principio, indicaría que se está destruyendo una proporción mayor de empleo cualificado, si se tiene en cuenta que, por regla general, y hasta la fecha, los inmigrantes ocupan los puestos menos consistentes del mercado laboral. Sorpresa estadísitca con la que no contábamos. Es una evidencia que detrás del crecimiento del desempleo hay causas muy profundas, y no sólo coyunturales como llevamos diciendo hace años algunos economistas. Además de los nuevos parados cerca de 115.000 son hombres, lo que incide, además, claramente en el núcleo familiar machista historicamente.

Ya
estamos notando los primeros síntomas. Algún estornudo, algo de frío, décimas
de fiebre que se traducen en la desaceleración que hay en el consumo y, en
particular, en la compra de vivienda y en las sorprendentes ofertas electorales
de los dos principales partidos ante las dificultades de las familias para
salir adelante, pero la neumonía aun tardará en mostrarse en su máxima virulencia
hasta el segundo trimestre. Casualmente justo después de las elecciones. Los
responsables de este desajuste hay que buscarlos en "montañas
lejanas" allí por cuando se empezó a trazar el diseño de crecimiento del
sistema económico español, con Rato como un cuerpo divino que nos llevaba a una
riqueza basada en la hipoteca barata y media España se lo creyó. También son
responsables los que, sabiéndolo, continuaron esa estrategia de simulación de
riqueza nacional con el taciturno Solbes. Todos son unos sinvergüenzas o unos
inútiles o las dos cosas. Lo más grave es notar como sin ruborizarse continúan
todos con sus promesas de cera, con sus mentiras aritméticas que no son más que
imposibles juramentos electorales que no se podrán llevar a cabo, a menos que
sentenciemos a muerte las arcas de este iluso país.