ANALISIS MIOPE

SandiaEstá claro que en este país, a medida que llegan los teletipos con noticias económicas a las redacciones, éstos son digeridos sin tan siquiera masticarlos. El último ejemplo nos ha salpicado en la cara esta misma mañana. Resulta que el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) en España situó su tasa anual en el 4,2% para el mes de abril, con lo que registró un descenso de cuatro décimas, pues en el mes de marzo se colocó en el 4,6%, según el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística. Y aquí empieza la fiesta de los despropósitos y las concesiones a quien sabe bien que esos datos son un montón de estiércol amontonado en el andén.

Es importante saber que el indicador adelantado se calcula utilizando
el mismo procedimiento que el empleado para el Índice de Precios de
Consumo Armonizado, pero utilizando diversos métodos de modelización
estadística para estimar la información de la que aún no se dispone en
el momento de su publicación. Por lo que cabe recordar que la
información que proporciona el indicador adelantado es únicamente
orientativa, pero coincidirá con el dato definitivo, que se dará a
conocer el próximo 13 de mayo.

Partiendo de esta base resulta que aquí todo dios está descorchando
botellas y celebrando el final de una dinámica siniestra. Ahora nos
cuentan, con toda la prensa firme, que esta es la tasa más baja que se
registra en los cinco últimos meses. En concreto, desde noviembre de
2007, cuando el IPCA alcanzó el 4,1%, el IPC armonizado no se situaba
en niveles del 4,2%. Entre diciembre de 2007 y marzo de este año, este
indicador se movió entre tasas del 4,3% y 4,6%. Muy bien diría yo.
Magnífico ejercicio retrospectivo. Y es que todo esto es cierto, pero
nada o poco tiene que ver con la realidad, con una buena gestión desde
el gobierno o con lo que anuncian en medios contrarios al Ejecutivo.
Según los más críticos, los comerciantes se han visto obligados a bajar
los precios por culpa de que las ventas al por menor han caído un 8,7%.
Parece obvio, pero, aun asumiendo que seguro que tiene algo que ver la
baja demanda y el retroceso brutal que está sufriendo el consumo con la
bajada de seis puntos en el IPCA, la verdad es que, como hemos dicho en
otras ocasiones, en España y en gran parte de Europa, lo que se viene
produciendo realmente es el efecto contrario, si acaso estaríamos en la
periferia de algo parecido a la estanflación. Se estanca el consumo y
la producción, pero los precios siguen su ascenso a fin de alcanzar
márgenes similares a cuando se vendía sin mirar al cliente a la cara.

Entonces, ¿Qué ha motivado este buen dato adelantado del IPC? Muy
sencillo. En 2007 el IPC de abril estuvo marcado por el factor
inflacionario por excelencia: la Semana Santa. Este año, esa festividad
se ha desarrollado en marzo. El aumento de marzo en el IPC interanual
de 2008 tuvo que ver en gran medida ese detalle, pero ahora también ha
sido clave. En mayo volveremos a pasar miedo, el IPC volverá a tomar
ese tono marrón que tiene hace meses y callará a los que anuncian que
lo peor ya ha pasado, porque lo peor no sólo no ha pasado, sino que no
tenemos idea de la cara que tiene.

Mientras tanto podemos seguir leyendo teletipos y prensa de taberna o,
por el contrario, nos ponemos a buscar por la blogosfera y por los
foros reflexiones que aportan luz al fax impreso en papel de fumar y al
telepronter de mediodía.

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