EL IPC A LA DERIVA

Los datos sobre la inflación alejan cada vez más una esperadísima bajada de tipos por parte del Banco Central Europeo. Es preciso recordar varios aspectos para tener claro el escenario en el que se mueve nuestra economía y acentuar los datos que han supuesto un empeoramiento.

  1. Esta inflación es la mayor desde finales de 1994.
  2. Cuando los precios suben un 4,6% ya no es solo el petróleo el causante, sino que ataca a elementos básicos de la cesta comercial. Los carburante inciden, está claro, pero por debajo de estas cifras.
  3. Por encima del 4% la inflación es doméstica, es un tipo de incrementos que afectan a un territorio concreto y que deben su valor a esa especificación política. Es momento de asumir políticas concretas para aliviar este problema. La inflación es un virus peligrosísimo para la economía y si además se encuentra en una fase de crisis latente como ahora, es imprescindible abordarla con urgencia.
  4. Tenemos una inflación subyacente, es decir, la que está aquí para quedarse. Es dificil renunciar al incremento de precios nominal, ese que se ha impuesto como tendencia y que provoca esa deriva de precios continuado y que poco tiene ya que ver con los grandes artículos.
  5. Sufrimos, por lo tanto, un problema económico a largo plazo, puesto que nuestro nuevo incremento de precios se pega a todo lo que nos rodea y no parece que podamos evitarlo en breve.
  6. También en este sentido tenemos un problema social, puesto que la inflación subyacente golpea a los más pobres y sus recursos para elementos de compra básicos.