IGNORANTES CON MOVIL

El temporal de las hipotecas de alto riesgo marca el fin de una era caracterizada por el dinero barato. La crisis subprime ha puesto de manifiesto que el sistema tenía que estallar por algún lugar. Los bajos tipos de interés y la bonanza económica favorecieron el endeudamiento y la creación de burbujas inmobiliarias. Purgar esos excesos cometidos por la sobredosis de liquidez puede ser mucho más espeluznante de lo que nos cuentan.
Pero, ¿Cuánta gente sabe que es una hipoteca subprime? ¿Cuántos españoles saben que también existen en nuestro país? ¿Qué significa que nuestros fondos CDO estén cubiertos con subprimes ibéricas? ¿Por qué le llamamos sobretasación en lugar de hipotecas de riesgo?

Los estamentos de control y poder socioeconómico juegan con barajas marcadas. Saben que la ciudadanía y la prensa en general es inculta en términos económicos, que viven del teletipo y del titular de agencia, que no contrastan y que, por ello los eventos que trascienden son otros. La culpa no es tanto de los dueños del sistema como lo es nuestra. Los ciudadanos dedicamos mucho más tiempo en leer un catálogo con ofertas sobre teléfonos móviles que en leer programas electorales. La gente basa su voto en impresiones de mercadotecnia decididas por un experto publicitario, mientras que la elección de su último móvil parte de un análisis concienzudo.

Hazte una pregunta: si mañana tuvieras que ir a votar y a continuación has quedado para ir a comprarte un teléfono móvil, ¿a que dedicarías la tarde? ¿A leer el catálogo de teléfonos o a repasar el programa de los partidos que se presentan?

Así vamos…