LA CRISIS COMO OPORTUNIDAD

Ayer me lo pasé muy bien en el First Tuesday Barcelona. Durante la hora larga que duró el evento, junto al brillante Jesús Monleón, al magnífico anfitrión Toni Mascaró y la enigmática Amaia Helguera, debatimos la situación económica global y su afectación en las inversiones en la red. Cuando empecé con aquello de que la crisis es sistémica y poco tiene que ver con el ladrillo las caras fueron de fotografía en color. Establecí la relación entre el interés por enriquecerse de los bancos americanos con el aumento del número de operaciones de riesgo, las normas de Basilea, los MBS’s, los CDO’s opacos, los Conduits y la rotura del sistema de credibilidad y confianza financiera mundial. De cómo Europa prestó dinero a los americanos a cambio de paquetes incontrolados de garantía poco consistente y de cómo eso ha ido minando la liquidez interbancaria. Seguí con aquello de que en España se ha pasado del escaso interés por prestar dinero a la imposibilidad de hacerlo de un modo profesional. Comenté la situación de previsible estanflación, de subprime sistémica en España por culpa de nuestra soretasación particular y del fondo de garantía de morosidad que dispone el Banco de España para los primeros 3,5% de morosos. En este sentido recordé que en 1993 se llegó al 8% de impagos.

Es cierto que hablé de precolapso, de que estamos ante una tormenta
perfecta, de que los ciclos económicos son de 3 tipos y cuando
confluyen los de variantes cada 80 años a nivel de cambio de modelo,
cada 15 de cambio de ciclo y los de cada 5 de cambio de coyuntura, el
resultado es un cambio de sistema económico en términos globales.
También es cierto que quise dar un toque de optimismo donde a mí me
cuesta encontrar dinámicas positivas. Por supuesto que hablar de crisis
latente en un foro en el que todos los participantes conocen a alguien
que acaba de recibir un montante de capital riesgo, una inversión
privada, un complemento vitamínico o un viaje a Orlando, parece una
contradicción. Hablar de moderar las expectativas ante un paro factible
y creciente a quien comenta que no encuentra personal para cubrir su
volumen de negocio posible, reconozco que es clamar pausa, cautela y
realismo en un escenario equivocado. Esto ya me pasó hace algún tiempo,
pero por desgracia, las crisis empiezan por debajo y van alcanzando
estratos técnicos y de consumo poco a poco. La duda no es si la crisis
llegará a Internet, la pregunta debe ser cuando lo hará.

Los proyectos de emprendedores en el ámbito electrónico deberán tener
en cuenta algunos principios básicos que se me antojan imprescindibles
para cumplimentar un proceso de éxito y supervivencia.

  1. Las iniciativas deberán pelear contra la falta de liquidez del sistema
    financiero y sus pocas ganas de trasladar dinero al sistema.
  2. Los negocios deberán tener previstos ingresos a corto o medio plazo para garantizar según que inversiones.
  3. Los proyectos deberán ser escalables y permitirse no crecer desmesuradamente en un par de años.
  4. Deberán garantizar sistemas de publicidad complejos por CDA y no tanto por el resto de métodos menos intrusivos.
  5. El talento será un objeto de deseo que empezará a componer el grueso
    del paro electrónico y digital. Será un buen escenario para fichar a
    los mejores.
  6. Los fondos más indicados en este año y el que viene serán los no
    bancarios y se deberá huir de las pólizas de crédito que superen los 18
    meses.
  7. Una opción a desarrollar será incorporar procesos de gestión en empresa
    abierta y establecer relación con los prosumidores al más alto nivel.
  8. Todos los planes de negocio deberían ser muy dinámicos, extremadamente
    realistas y con un punto de pesimismo para aceptar un cambio brusco más
    que previsible.
  9. Recomiendo (hay que barrer para casa) que cualquier plan sea analizado
    e incorpore un plan de Controller o de capacitación de inversión
    paralela.
  10. Considero imprescindible liquidar inversiones básicas, diferenciar
    entre alto potencial y alto rendimiento y buscar elementos de creación
    de universidades corporativas en grupos de empresas que puedan generar
    espacios de investigación con rentabilidad inmediata.
  11. Finalmente discutimos de cómo fidelizar empleados a los que no se les
    podrá pagar más durante un tiempo y a medida que su poder adquisitivo
    se reduzca.

En resumen, la crisis puede ser una oportunidad para consolidar un proyecto, generar un valor o para conocer los flujos económicos de primera mano. Una buena noticia es que los que vivamos esta crisis sin precedentes, ya habremos vivido la peor de las crisis de nuestra vida. Ahora bien, ser realista no es aceptar el pesimismo como fórmula, pero
entender el momento ayudará a que no haya accidentes por inconsciencia.
Hay carreteras por las que se debe circular a 50, aunque nuestro coche
pueda alcanzar los 220 Km./h. Ahora entramos en zona peligros,
resbaladiza y sin quitamiedos, y nuestros vehículos recién salidos del
concesionario piden correr. ¡No lo hagáis!

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