ELECCIONES ANTICIPADAS

Que bien le va a Zapatero esta crisis mundial, que magnífica idea salir al paso con un discurso victimita que nos sitúa en el centro de una quiebra internacional que ni nos va ni nos viene según sus propias palabras hace unos meses. Zapatero debe ir a la cumbre de la crisis, pero no a la que organice Bush o Sarkozy, sino a la que analice nuestra situación. Aquí hace falta nuestra propia cumbre pues España tiene su calvario biológico, su propia miseria está en venta. Nada o poco tendrá que ver con la crisis financiera cuando ésta haya pasado, aquí seguiremos con un modelo de crecimiento inadecuado y estéril. España es una fábrica de parados y cada vez los hace mejor y en menor tiempo. En esto si que hemos mejorado.

Seguimos en parada técnica política. Sin embargo lo que más preocupa no es la falta de iniciativa por falta de ideas, lo que asusta es que la falta de acción es por exceso de ideas. Han decidido, tras analizar la situación, que no vale la pena actuar, que toca sufrir y esperar. En el cálculo que el PSOE hace (ya lo hicieron en época preelectoral arriesgando a que la crisis se evidenciaría tras las elecciones y les salió bien)  la crisis cesará antes de las próximas elecciones. Esta vez puede que se equivoquen, el paro llegará a los cuatro millones el año que viene y la tensión social será insostenible, la recesión no será técnica sino real y los ingresos del Estado se reducirán a la mínima expresión. Dudo que el actual ejecutivo aguante la presión de la que se nos viene encima. Calculo que las elecciones anticipadas serán en marzo de 2010, cuando la situación empiece a ser insostenible.

Mientras tanto todos seguiremos intentando crear, producir, idear nuevas fórmulas de negocio, de crear riqueza y trabajo, de ocupar gente, de dar oportunidades, de pelear en escenarios desconocidos, a costa de que unos cuantos inservibles continúen con sus risas de pasillo y sus cafés de pensión asegurada. Es vergonzoso ver como se esfuerzan en garantizarse pensiones vitalicias con importes que insultan a la inteligencia mientras a sus pies los ciudadanos sufrimos lo indecible para que no nos digan un día: “las pensiones ya no pueden garantizarse”, pandilla de vagos, burócratas, mediocres, apartados de la vida privada por inútiles y mentirosos de salón.