TRADUCIR LA CRISIS

Aquella desaceleración convertida en crisis, amenaza con liquidar las arcas municipales de la mayoría de los municipios de este país en breve. Los ayuntamientos tienen problemas graves para cuadrar sus presupuestos del año que viene y para liquidar el que aun está en vigor. Algunos servicios públicos están padeciendo el duro tramo final de año. Por ejemplo, la asociación que agrupa a las empresas que prestan el servicio de limpieza pública en cerca de tres millares de ciudades españolas estudia la posibilidad de dejar de hacerlo ante el retraso cada vez mayor de los consistorios a la hora de pagar las facturas cada mes. La crisis financiera hace de las suyas, pero la mala gestión política de muchos equipos de gobierno cuyas ejercicios contables dependían en exclusiva de la asignación de liquidez proveniente de las licencias de construcción y cuotas inmobiliarias, es la que provocará un chorro indecente de morosidad pública y de adelgazamiento de servicios a medida que avance este monstruo. La verdad es que cada vez es más fácil explicar con ejemplos, en lo que consiste o en lo que se traduce una crisis como la que se nos viene encima.