FALTA DE RIGOR

Muchas veces he hablado de la patética gestión de la información económica que desde los medios tradicionales se ha venido practicando en los últimos años. Sin embargo todo es superable. Ahora en El País, esos que hasta hace un trimestre seguían hablando de desaceleración, se descuelgan hoy con un artículo asegurando que nadie, ningún profeta ó gurú económico, predijo lo que ahora se ha hecho realidad. Hombre, aquí nadie pretende ser gurú o profeta, ni recriminar nada, pero si se es riguroso, se debería de incluir en esos que se adelantaron a las noticias de recesión actual. Noguera, BernardosBecerra y un servidor con sus lectores, entre otros, que llevábamos años denunciando que una gran bola de mierda se acercaba desde el horizonte. Es una evidencia que la prensa cumple un papel trascendental en nuestra sociedad. Cada vez menor precisamente por esa actuación miserable y poco exhaustiva. Puedo entender que los medios tengan su propia línea editorial y que ésta ayude a interpretar de un modo u otro las noticias, pero en economía, los datos son los que son y la matemática, una vez se publica deja de ser predictiva. Tachar, esconder o no prestar atención al dato fundamental de las fases de caída libre de nuestra economía ha sido uno de los ejercicios de manipulación o desinformación más graves que ha vivido este país en democracia. En el ámbito global, más de lo mismo. Lo dramático es que, probablemente no acabará con no haber dicho nada, sino que ahora pretenden no reconocer a los que lo dijimos. Da igual si lo hacen o no, pues el reconocimiento no era el objetivo, pero da pena pensar que si la prensa se hubiera hecho eco en su día de todo esto, ahora habría más gente que afrontaría con garantías esta tormenta de dimensiones bíblicas.