NOS DEJARÁN SOLOS

Tanto gritar, tanta humillación y tanta tontería con aquello del G20 y que somos una potencia mundial y ahora nadie ha ido a Davos. La verdad es que me la traía al pairo la cosa aquella de los veintitantos y me paso por el arco del triunfo la merienda en los Alpes. Nada ni nadie va a parar la tormenta, sólo nos queda entender y asumir que en la desgracia está la solución. Pero también es preciso explicar y hacerlo con orden. Ahora parece que se empiezan a dar cuenta de las tensiones sociales inminentes y que eso pone en peligro algunas de las prebendas que algunos tienen.

Al igual que los analistas que hemos ido advirtiendo estos últimos años de que esto podía ocurrir, debo proyectar nuevas previsiones aun más hacia la baja. Lo haré en breve. No contaba con tanta inoperancia ni con el abandono a nuestra suerte que el mundo occidental ha previsto hacer. Informaciones como que diversos bancos europeos como el Commerzbank por ejemplo, están retirando fondos que tenían destinados a España y los están desviando a otros mercados no hacen más que demostrar que en este país nadie ve al gigante que nos vendieron unos y otros. No soy muy amigo de Davos, pero ¿dónde estaban los representantes de nuestro gobierno en esa cumbre? ¿Acaso no es preciso asistir a los foros económicos donde se pueda atajar la sangría que supone esa retirada de fondos que se está llevando a cabo bajo nuestros pies?