dinero escaso, dinero bueno

Ayer leíamos en el Frankfurter Allgemeine Zeitung alemán que “los tiempos en los que los economistas y los guardianes monetarios creían poder practicar una política monetaria razonable sin introducir el dinero como variable en sus ecuaciones deberían haber pasado a la historia” Venía a decir que el rumbo actual de la Reserva Federal es prueba de que existe una relación entre la oferta de dinero y la estabilidad de los precios. Ciertamente sabemos que las intenciones del Banco Central Europeo son las de convertir el dinero en un papel impreso por las dos caras. La moda la marca Obama y la corrobora Brown. La Fed baja tipos hasta dejar el dinero gratis y el Banco de Inglaterra hace lo mismo. Por eso ahora cada vez más voces aseguran que el BCE seguirá esas políticas no convencionales y que el instituto emisor europeo jugará con las expectativas, por lo que no se conformará con situar los tipos de interés en este nivel sin margen de bajada, sino que los va a mantener ahí por mucho tiempo.

En otro post hablaré de cómo se está prostituyendo a Keynes, de cómo el plan Obama, su banco malo o como ahora le llaman “subasta de activos tóxicos” y eso de poner en marcha las impresoras para emitir billetes, puede acercar un nuevo pinchazo de una burbuja de las expectativas. Creo que la subida insensata de ayer del Dow Jones y el previsible arrastre en los mercados europeos que hoy viviremos, no son razonables y explican el absurdo momento que vivimos. Comunicar que una especie de Bad Bank se va a quedar con todos los activos tóxicos y que los va a poner a la venta en subasta y que con ellos se va a volver a negociar a mi modo de ver no es ninguna gran noticia. Sin embargo para los inversores si. Todo demasiado onírico para explicarlo sin analizarlo con más calma. ¿Qué precios tendrán esos activos? ¿Cómo se valora algo que no se puede valorar? ¿Por qué alguien va a comprar el elemento con el que se ha podrido todo? ¿Qué atractivo se puede encontrar en un paquete repleto de hipotecas subprime?