EL AGUJERO

El agujero de la economía española nada tiene que ver con los alentadores gestos del gobierno y su calculada estrategia de llegar al 2011 con la bolsa vacía pero con opciones de ganar las elecciones. No sé si lo lograrán. De hecho a mí me da igual quien gane unas elecciones. A mí lo que me importa es que nos intenten tomar el pelo a diario. Ahora sabemos que, seguramente, el equipo económico de Salgado intentará cambiar los ratios de solvencia bancaria a fin de reducir la visibilidad de la evidencia, de la dificultad manifiesta que si se lee con detenimiento es para salir corriendo. No se si ganarán unos u otros, pero en este país cada vez más gente se va a dormir sin cenar y eso es algo chungo para pedir el voto.


Si sumamos los 500.000 millones de euros de deuda acumulada por la construcción, los 40.000 que serán necesarios para evitar una morosidad inasumible en las cajas, los 200.000 necesarios para cubrir el impago de 1 millón de hipotecas cuando el paro sea crónico, cuando deba aplicarse un PIB estrechándose 120.000 millones este año, cuando un buen grupo de empresas cotizadas precisen renovar deuda por valor de 100.000 millones más, cuando se empiecen a ejecutar avales, pagos y rescates anunciados y cuando el Plan E se evidencie que ha sido un espejismo, entonces se precisará tanta deuda que no podremos hacerle frente.

Europa sólo aceptará un endeudamiento del 9,9%. ¿Cómo se las ingeniarán para soportar ese peso? Sólo tendrán una opción: dejar caer algunas entidades financieras y reestructurar el sistema a continuación. ¿Cómo se cubrirá un fondo de garantía de 100.000 Euros si la deuda del Estado estará agotada y dicho fondo está preparado para cubrir eso sólo en caso de que la entidad caída sea una de las menores?