MUCHO HIJOPUTISMO

No es fácil. Uno tiene sus cosas, malas muchas, buena alguna. Acepto como puedo las críticas, incluso las desagradables. A nadie le gusta que le acribillen a insultos o que le pongan en duda continuamente. Quien considere que no tengo cintura que se imagine a si mismo recibiendo decenas de correos y comentarios insultantes, amenazantes y desagradables a diario. Es duro pero hay otras cosas que compensan, ayudan aquellos otros que son todo lo contrario y son muchos más. El peor de los escenarios es ese en el que las personas que más quieres pueden verse afectados por tus propias batallas. Ese momento es el que te hace replantear todo. Pero tener al lado gente que anuncian que mis batallas son sus guerras reconforta enormemente. Hay mucho hijoputismo por ahí. Mucho mafioso de tres al cuarto y mucho matón de partido. Este micropost está dedicado a todos ellos y les recomiendo que se activen sus lectores de feeds.