ELECTIONS EUROPEENNES

Hace unos días, durante la conferencia de Krugman en Bruselas, conocí a Christoph B. Schiltz. Este alemán, economista escolástico y poco dado a la exageración acusó al premio Nóbel de no dar soluciones realistas a unos problemas que había identificado tarde y a cuyo diagnóstico se apuntó al final. Dejando de lado ese juicio, me gustaría destacar lo que este alemán señalaba hoy en su columna del Die Welt. Concretamente decía que “este año, la economía de la UE caerá en un cuatro por ciento. Hasta el año 2010 se perderán 8,5 millones de empleos. Son cifras dramáticas, y mucho más graves de lo que se esperaba hace un par de meses. La caída es cada vez más profunda. Y nadie puede decir cuándo acabará el descalabro en Europa”. Seguramente se queda corto y lo sabe. Sólo un detalle: ¿se acuerdan de los datos de crecimiento y creación de empleo de hace tan sólo un año? La caída no tiene comparación y el frenazo no va a ser tan sencillo como todos los gobiernos europeos parecen querer transmitir aprovechando las andanadas optimistas de Obama. Recuerden que todos están en territorio electoral y es cuestión de un mes que el rio recupere su cauce y la cruda realidad aparezca con él.