FACEBOOK AMEN

Dicen que Facebook consiguió que sus miembros registraran durante la madrugada del sábado unos 550 nombres de usuario por segundo. Seguramente fue así, pero sigo pensando que estamos ante una especie de sistema operativo complejo que aun se está definiendo y no tanto ante una plataforma social claramente estructurada y con valores de uso evidentes. Plataformas sociales ya existían pero ésta ahora logra el éxito. Un éxito que se debe de analizar pues detrás de él se esconde algún modelo muy eficiente de implicación sobre aquello que está de moda. Soy defensor de las redes sociales cuando son capaces de enlazar con elementos analógicos y me pregunto si Facebook logra algo en ese sentido.

Yo mismo desde hace pocos días ya no estoy en esa red. Mantengo mi canal en twitter y sigo analizando que uso darle a partir de ahora a un hipotético retorno a esa red social, mientras estructuro de manera estratégica mi incorporación o estimulación en otras mucho más segmentadas. Cuando ingresé en ella, hace casi dos años, mi voluntad fue la de conocer gente, mucha gente, aportar valor a eso de sumar conocimiento y amigos. Alcancé la cantidad de casi 4000 y se hizo ingestionable. Por un lado porque ya no ves que hacen tus “verdaderos” contactos y segundo porque el nivel de confidencialidad de tus datos y fotos se evapora, pues al final ya no sabes quien es quien en esa comunidad de “amigos”.

Respecto a los asuntos económicos que rodean a este portal social las cosas parecen muy claras. Si bien el valor en bolsa rondaría los 4100 millones de dólares es muy poco probable que quieran cotizar de momento. Facebook no necesita capital de forma inmediata por lo que con toda seguridad esperará a que las condiciones de la economía americana mejoren. Si es cierto que uno de los asesores a una futura salida a los mercados bursátiles es Nick Einhorn, entonces estoy completamente seguro que esa entrada en el circo del Nasdaq se producirá en el momento justo y para pegar el pelotazo a medio plazo.

Sin embargo, Facebook debería acelerar su salida a bolsa pues se avecina por el horizonte una firme amenaza llamada Google Wave y que, aunque no tiene nada que ver con las redes sociales, si supone un salto cualitativo en el concepto de integración social de las herramientas. Si Facebook no se dispone como el sistema operativo de las redes sociales, eso lo hará Google Wave, logrando así interpretar y traducir el valor del uso transversal de las herramientas sociales hasta el punto que puede anular el valor de todas ellas por separado. Wave logrará que un usuario sea incapaz de discernir entre ellas y acabará integrándolas de tal modo que olvide donde empieza el uso de una y el disfrute de otra. Facebook es una red muy grande pero de momento no es una red de redes. Las plataformas específicas o sectoriales irán ganando espacio a medida que los usuarios vayan necesitando elementos concretos de sus redes