ESPAÑA CAPITAL BUENOS AIRES

El viernes durante la tertulia económica de Onda Cero Catalunya pude intercambiar teorías con el interventor y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Economistas de Catalunya, don Anton Gasol. En algunas de esas apreciaciones, por ejemplo en cuanto a la famosa deflación, no coincidíamos lo más mínimo pero en otras estuvimos absolutamente de acuerdo. Al apagarse la luz de “en el aire” se suele finiquitar la tertulia con una charla más relajada en la que se aportan datos que normalmente no ha dado tiempo de poner en antena. Hoy voy a reflejar algunos de los que me parecieron más interesantes.

En esa reunión improvisada a las puertas de la emisora, en el corazón de las Ramblas, nos pusimos a darle puntilla a la situación económica española y a mostrar preocupación por lo que estaba sucediendo con respecto a la Deuda Pública española. Interesante las referencias que se hicieron al hecho de que España tenga un problema de déficit que pronto será muy difícil de gestionar. Es evidente que nuestro país no tiene instrumentos monetarios para afrontar el pago de sus intereses y eso lo va a poner contra las cuerdas. No puede dejar de pagar ni tampoco puede subir impuestos indiscriminadamente o se cargará una hipotética recuperación. Los funcionarios y asalariados del Estado, políticos, sindicatos y gestores públicos incluidos, creen que es imposible que España se declare insolvente. Es poco probable que eso suceda pero mucho más posible es que esa quiebra del sistema de pagos sólo afecte a los bonos de deuda.

Al contrario de lo que decíamos en este blog hace unos días, ahora el tipo de interés de la deuda española está subiendo destacadamente. Tengo transfer para asistir a diversos “actos financieros” entre los que destacan los dos interbancarios y uno de mercado de deuda europea. Hace poco pude contemplar con mis propios ojos como los tipos de interés a los que coloca España su deuda aumentaban a una velocidad inédita. Los mercados comienzan a tener conciencia de que España no pueda pagar sus bonos y se acabe argentinizando. Esto se comentó haciendo referencia a las palabaras de Sala Martin esa misma mañana en Expansión.