RECORTES DE PRENSA

En la prensa internacional de hoy se habla de España. En el Frankfurter Allgemeine Zeitung, hay un artículo de opinión firmado por Michael Psotta titulado “El mercado laboral español dividido en dos”, en El Mercurio hay una crónica titulada “Fila de desempleados de España podría llegar a Amsterdam” y en el De Tijd de Bélgica se puede leer una crónica firmada por Henk Boom titulado “El camino de la recuperación española se encuentra sembrado de obstáculos”.

El primero de los tres comenta que  “El mercado laboral español muestra una imagen deprimente. Con una cuota de desempleo de un 19,3 por ciento, España se queda muy atrás en la Unión Europea; según el Instituto Europeo de Estadística, tan solo Letonia está aún algo peor. Los más afectados son los jóvenes: más de un 40 por ciento de los españoles de menos de 25 años no tienen trabajo actualmente. Y las perspectivas son demoledoras: España necesitaría un crecimiento de al menos un dos por ciento para generar nuevos empleos. Y esto no parece factible antes del 2012. Más bien todo indica que la cuota de desempleo superará próximamente la marca del 20 por ciento y que seguirá en aumento. El desarrollo actual sorprende tanto más cuanto que el país modélico, tan dinámico en su día, durante 15 años generó más empleos que cualquier otro miembro de la UE; en algunos años incluso más que la suma de los demás miembros de la UE”. Sigue con “este importante incremento de empleo en el fondo apunta a un mercado laboral sumamente flexible – y permitiría la interpretación de que el rápido empeoramiento tan solo es el otro lado de la medalla de esta flexibilidad. Es cierto que los jóvenes españoles encontraron trabajo ante todo porque aceptaron tratados limitados. De esta manera, sus empleadores no asumieron el riesgo de que los nuevos empleados se convirtieran en un lastre en caso de una crisis. Seguramente se trataría de un principio defendible si el mercado laboral español no estuviera dividido en dos”. Al final en ese mismo elemento confirma que “al comienzo de la crisis económica hace aproximadamente año y medio, dos terceras partes de los trabajadores tenían contratos indefinidos con una alta protección contra el despido y, según el baremo europeo, con unas regulaciones de indemnización especialmente aras. En un primer momento, estos empleados apenas se vieron afectados por la crisis. Los más afectados fueron casi exclusivamente aquellos que tenían contratos limitados. Esta división del mercado laboral no solamente es injusta. También aporta importantes desventajas a la economía española”.

En el diario chileno nos aseguran que “hace un año, la crisis en España había llevado a que, si se ponían en fila india los más de 2,6 millones de desempleados de esa época cinco personas cada dos metros, éstos cubrirían 1.050 kilómetros; nada menos que la distancia entre Madrid y París. Hoy, la crisis elevó esa cifra a 3,8 millones, con lo que se podría cubrir la distancia entre Madrid y Amsterdam, 1.500 kilómetros. Y puede ser peor: ayer el BBVA pronosticó 4,2 millones de desocupados para el 2009”. 

En el rotativo belga la cosa gira hacia el mundo laborarl de nuevo y atestiguan que  “el déficit presupuestario y el paro crecen con celeridad. Con el aumento del IVA, el Gobierno Zapatero perjudica sobre todo a la clase media. España lleva más de un año en plena crisis económica. El Ejecutivo socialista no logra rendimientos tangibles en su lucha contra la crisis. La oposición y los empresarios interpretan la política anticrisis como una puñalada en la espalda de la clase media”