SEMANTICA INTERESADA

Últimamente se está poniendo de moda poner mi nombre en contraposición con el de Alex Rovira. Me parece genial, pero es poco instructivo. Es como contraponer un tejón a un vaso de cianuro. No tienen nada que ver. Alex es un tipo excepcional, capaz de darle la vuelta al asunto y de ofrecer una visión positiva incluso de lo más aparatoso. Pero no habla de economía. Nada tiene que ver con lo que aquí se habla. 

Para mí la “buena crisis” es la que no se está aprovechando. La parte de un proceso que debería revertir en un cambio de modelo. Eso está por ver. Sin embargo lo que me molesta más es toda esa verborrea servil al poder que con el discurso optimista y empalagoso pretenden hacernos creer que millones de parados humillados solicitando una limosna de 420 euros al Estado es una buena crisis. Que ver como los sueños de miles de familias se desparraman por los suelos al ver como les embargan hasta el alma es un mal menor que nos traerá una nueva ventura positiva. Chupada de dedos globalizada. 

De hecho, incluso si nos basamos en una de las mayores estupideces que con respecto al término “crisis” se utiliza en la mayoría de esos libros de la buenaventura, vemos que todo se sustenta en una mentira. Cuando nos dicen que “crisis es oportunidad” es porque alguien se le ocurrió aportar su sabiduría oriental adquirida en cursos por correspondencia y aseguró que la el término oportunidad se traduce por crisis en chino. Pues va a ser que no exactamente. En chino, la palabra crisis significa algo parecido a “punto de inflexión”. Mientras que cuando se la relaciona torticeramente con “oportunidad” se intenta condicionar un significado positivo como si eso fuera una verdad absoluta, la verdad es que “un punto de inflexión” no tiene porque ser necesariamente el inicio de algo mejor, simplemente es el punto de partida de algo distinto, incluso de algo peor.