DE RISAS POR EL MUNDO…

Tarde o temprano tenía que pasar. Tener como primer ministro a alguien como Zapatero no podía dejarnos impunes. De momento, por lo menos, las críticas internacionales se dirigen a sus ridículas afirmaciones y dejan de lado al pobre españolito medio que bastante ya tiene con seguir viviendo. Que merecen crítica todos es cierto. Gobierno oposición, bancos, pisitófilos, hipotepófagos, especulópatas y periodistas son responsables de este cuadro siniestro, pero no cabe duda que el campeón de los despropósitos es uno y en Europa se dieron cuenta hace algún tiempo. 

Mientras el susodicho anunciaba que España entraba en la Champions League de la economía mundial, que superaba en PIB a Italia y que se proponía superar el de Francia, media continente se indignaba y con razón. España construía más pisos que Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña juntos, había logrado un crecimiento a costa de unos fondos de cohesión que nos daban esos a los que pretendemos dar lecciones de estructura económica. 

No podía quedarse en nada que durante dos años el jefe negara la existencia de la crisis, la pretendiera disfrazar de desaceleración y que después, cuando a él le vino bien, la acelerase adecuadamente. No podía ocultarse tanta ineptitud después de no acertar un solo pronóstico en materia económica. No era viable que lograra escaparse de la burla después de asegurar durante nueve meses y sucesivamente que la crisis ya había tocado fondo. Las carcajadas en otros países, los cuales de poco tienen que reír dicho sea de paso, taponaban los llantos de los que aquí saben con certeza que lo peor está por llegar. 

Lo peor está por llegar para millones de españoles que todavía, en este preciso instante, pierden su empleo a paladas (lo refleje o no una estadística de pena). Deberán adaptarse a ese nuevo escenario de subsidio primero y falta de oportunidad después. Primero fue el Financial Times, luego el The Economist, tambien lo hicieron el Handelsblatt, el Financial Times Deutschland y el Frankfurter Allgemeine Zeitung. Hoy el que se ha encargado de servir el jarabe de palo a este pobre hombre ha sido el Wall Street Journal. Para mí el más divertido de todos, por el sarcasmo y por que refleja claramente como nos toman por el pito el sereno en medio mundo.