Exportar esquizofrenia a los mercados

Como cada cierto tiempo, me gusta traer a aquí algunas de las opiniones que sobre la economía española tienen algunos medios internacionales. Hoy referencio las opiniones que desde de los británicos Financial Times y The Guardian, de los franceses Le Figaro y Les Echos, del De Volkskrant holandés, de los italianos Il Foglio y La Stampa y el chino X innhua. Todos ellos hablan del roadshow de la vicepresidenta Salgado y de la defensa de solvencia de la deuda hispánica que ésta hace en los foros europeos. Todos ellos reflejan la absurda referencia a un complot mundial contra Europa que España está pagando por presider.
Por ejemplo, Financial Times dice que “en medio del creciente nerviosismo de los mercados financieros por ver si los países incluyendo España y Portugal pueden reparar sus finanzas públicas, Madrid lanzó ayer una ofensiva de relaciones públicas centrada en intentar disipar los temores de los inversores. Elena Salgado, Ministra española de Economía y José Manuel Campa, su Secretario de Estado, volaron a Londres para mantener un encuentro con los inversores. Intentaron aclarar dudas sobre la solvencia crediticia de España repitiendo las promesas de que recortarán su déficit presupuestario hasta alcanzar el 3% del PIB en el año 2013 del 11,4% registrado el año pasado. El gobierno español está convencido de que está siendo tratado injustamente por los inversores extranjeros y por los medios de comunicación. José Blanco, Ministro de Fomento español, arremetió contra los ‘especuladores financieros’ por atacar el euro y criticó los ‘comentarios apocalípticos’ sobre las finanzas españolas. Haciendo un llamamiento al patriotismo, Blanco manifestó en una entrevista radiofónica que ‘nada de lo que está ocurriendo en el mundo, incluyendo los editoriales de los diarios extranjeros, es casual o inocente’”.

En ese sentido, el mismo rotativo económico advierte de la incoherencia que supone dicho análisis del gobierno español. Asegura que “cuando un Estado no tiene del todo confianza en los mercados financieros, culpa de sus problemas financieros a los medios internacionales por informar de ellos. Ahora los españoles comienzan a preocupase. Ayer dos equipos de televisión acamparon ante la sede en Londres del FT en un intento por interceptar a Elena Salgado, ministra de Economía, que tenía previsto reunirse con directores y periodistas, lo que consideran un esfuerzo para reprender alFT por ser muy crítico con España (los equipos estaban delante de la puerta principal mientras que el vehículo español llegaba por la trasera, así que tuvieron que correr para hacer tomas a distancia)”. ¿Cuántos medios españoles hablaron ayer de esa acampada?

Mientras el amigo Paul Krugman en el New York Times identificaba a España como el verdadero problema de Europa y no Grecia, Salgado se reunía con los inversores en Londres.  Para toda la prensa británica este intento de convencer que el plan gubernamental para recortar el déficit presupuestario es viable y que no llegaremos a la situación de Grecia. Recordemos que el país heleno tiene que recortar “si o si” el sueldo de los funcionarios un 20% y eso que es un país mucho menso descentralizado que el nuestro.

El mismo Financial Times sufrió el desplante de la ministra, por lo que este medio refleja en su editorial que  “Salgado se rajó en el último minuto y envió en su lugar a colaboradores. Manipúlenlo y véndalo como quieran (aunque tengan en cuenta que no tengo pruebas de que ella, por ejemplo, estuviese lavándose el pelo), pero seguramente estaba desairando deliberadamente al FT como castigo o bien la crisis es tan mala que no tenía tiempo para ver el FT”. El Financial Times se hace cruces de que la prensa española no reflejara en portada este hecho. Decían que “hasta ahora no está claro si la prensa española ha recogido alguna de esas noticias, más si cabe cuando durante su estancia en las islas la señora ministra aseguró que España se endeudaría este año con 77.000 millones de euros más

The Guardian, en una crónica de Elena Moya advierte que  “el Gobierno español está ahora en una misión para asegurar a los inversores que puede recortar su déficit presupuestario al 3% para 2013, desde más del 11% de este año. Los gobiernos están deseando convencer a los mercados de que tienen el déficit presupuestario bajo control, pues cuanto más riesgo perciban los inversores, más aumentan los costes del pago de intereses

El francés Le Figaro hablan de “una mini gira que le viene al pelo al estado mayor de las finanzas españolas. Tras el pánico de los mercados de la última semana, la Ministra española de Economía y su Secretario de Estado respondieron ayer en Londres a las preguntas formuladas por el Financial Times y José Manuel Campa mantenía un encuentro con inversores y banqueros en un hotel de la City. Hoy, en París, repetirá el mismo ejercicio”. En el mismo sentido, otro rotativo francés, Les Echos, y aprovechando una entrevista con José Manuel Campa, preparan el ambiente para la llegada de los “comerciales de la deuda pública española”.

En Holanda, el De Volkskrant habla de las paranoias de Blanco. Dicen que “en una entrevista concedida a una entidad difusora especializada en temas financieros, el ministro Blanco manifestó el lunes que los especuladores internacionales han organizado un complot con rotativos extranjeros. Los especuladores que esperan poder ganar dinero con la caída en la cotización del euro reciben ayuda de periódicos extranjeros que presentan escenarios ominosos sobre la economía española. ‘Esto no es una casualidad. Se está realizando un ataque y nosotros debemos contestarlo’. En España circulan rumores según los cuales un banco de negocios estadounidense y dos grandes hedge funds estarían intentando socavar el euro con la finalidad de obtener beneficios de la quiebra”. A continuación el medio en cuestión determina que si la presidencia europea “se va a regir por lanzar acusaciones esquizofrénicas de este tipo, España pasará a la historia por ser la peor de todas las habidas”. El mismo medio habla de que “los mercados financieros están preocupados de que los sindicatos torpedeen los planes de reforma del Gobierno. Una encuesta revela que el 41% de los españoles estaría dispuesto a declararse en huelga para protestar contra la prolongación de la edad de jubilación a 67 años”.

En Italia también comentan cosas. El Il Foglio en portada hablan de “un síndrome de complot afecta al ejecutivo socialista. Los temores sobre los bancos ibéricos y el papel de Botín”. Advierten que “si Atenas ha tratado de maquillar su presupuesto y ahora llega a la rendición de cuentas, Madrid ha reaccionado con un keynesianismo naíf, sosteniendo artificialmente el sector de la construcción con medidas a menudo inútiles y escasamente eficaces. Pero el verdadero problema, según los observadores, es otro: el endeudamiento de las familias, que han contraído deudas que superan en 30 puntos su renta disponible”. Otro medio italiano, La Stampa advierte que “el verdadero problema es que España se enfrenta a varios años de bajo crecimiento y los mercados ya están pagando este escenario. Hoy, la única alternativa para el país es adquirir credibilidad, aunque sea con opciones difíciles. En la última investigación sobre el terreno, que hemos realizado a finales de 2009, solamente el 20% de los entrevistados mostraba confianza en que el gobierno pudiera resolver la situación económica’. Una decepción hacia la política que no tiene banderas: ‘El descrédito para Zapatero es enorme, pero ciertamente no se traduce en un mayor consenso para los populares’”.

Y para darle un toque exótico diremos que en China, el Xinhua se descarga con una editorial en la sección internacional comentando que “la principal preocupación de los asistentes a la presentación anual en la City de Londres sobre la deuda pública del país ha sido si el Gobierno español será capaz de reducirla, ya que según los datos hechos públicos este lunes por el Tesoro, España deberá más de 500.000 millones de euros (700.000 millones de dólares) al concluir 2010”. Además aseguran que “de acuerdo con algunas versiones publicadas por la prensa financiera local británica, los analistas internacionales tampoco creen en las previsiones macroeconómicas del Ejecutivo español y consideran que son demasiado optimistas, en relación con las presentadas por el Fondo Monetario Internacional

He visto mucho más, incluso analizando la Reforma Laboral, pero eso ya lo iremos comentado, únicamente decir que medio mundo considera que la tímida reforma busca la paz social y no la aportación de soluciones a medio plazo a una situación que cada vez será más dramática. El mundo nos observa.