Apuntalar La Deuda

A pesar de que hay por ahí quienes consideran que la deuda española está bien posicionada y que, sin aportar ni un solo dato, aseguran que sigue en manos de inversores internacionales, la verdad dista mucho de eso. Además, esos que aseguran que nuestros bonos soberanos son un buen producto y que no corre ningún descrédito en el exterior son los mismos que la gestionan o mercadean con ella. Los encontraréis en gestoras “líder” en la intermediación de deuda y mercado interbancario español y obviamente son parte interesada. He trabajado en ese escenario y recuerdo los “consejos” para informar en una línea u otra cuando se editaban informes no vinculantes. Pero la verdad es plomiza y acaba mostrando su cara más seria. Resulta que el interés que tienen los inversores nacionales por nuestra propia deuda interfiere y mucho en el valor que la misma tiene. Resulta que ese “dedicado” valor otorgado a los bonos por culpa del apetito por bono español protege nuestra deuda de un aumento de costos de financiación. Es decir, como siguen comprando los de aquí, no se encarece para los de allí. Más de la mitad del bono emitido está en casa, cerca del 59%. Más de doble que el alemán por ejemplo.

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Podemos mirar el gráfico y ver que la rentabilidad de los bonos patrios a una década se mantienen por debajo de los italianos, griegos y portugueses a pesar de que el porcentaje de inversores nacionales sigue siendo el más alto. Es evidente que tanta entrada doméstica protege nuestra deuda de especuladores que pudiera desmontar el andamiaje. Parece incoherente o raro que la rentabilidad de los bonos españoles bajara (cuanto más seguro es un bono menos rentabilidad tiene) 7 puntos básicos este año, mientras que la de la deuda portuguesa equivalente subió (cuanto más riesgo más rentable) 19 puntos básicos y la de la deuda griega se disparó 85 puntos básicos. Digamos que sin llegar a ese extremo y descontando el apuntalamiento ibérico, la nuestra debería ir aumentando su rentabilidad por riesgo.

Se hace difícil de creer que nuestra deuda siga siendo atractiva cuando continúa el goteo de índices que reflejan nuestra decadente situación. A pesar de las descalificaciones surrealistas que he oído sobre el Índice de Miseria publicado por Moody’s Investors Service, ésta es una buena tabla de análisis, por lo menos sintomática. En esa tasa que conjuga el desempleo con el déficit del presupuesto España aparece como el más elevado con diferencia de la eurozona. Además los pronósticos sólo permiten ver que empeorará. España está en la Champions League del índice de miseria europeo.