Rent Default

En el Reino Unido aumenta de manera alarmante el rent default. En concreto en la primera parte de 2009 aumentó un 32% con respecto al año anterior, pero en la segunda mitad el pasado año alcanzó un crecimiento del 58% de impagos por parte de los inquilinos de pisos de alquiler en Gran Bretaña. Lo dramático del asunto no es tanto que la gente deje de pagar, que también, sino que gran parte del arranque del sector inmobiliario de la isla se apuntalaba por la venta de pisos para alquilar. El miedo a que te comas un marrón de este tipo aparta definitivamente a los pocos que todavía están en disposición de comprar patrimonio inmueble. 

Otra consecuencia es la cada vez más complicada via para acceder al alquiler. Ante la quiebra familiar que puede conducir a la morosidad del inquilino, los arrendadores exigen tantas garantías que se hace inviable la operación. Tras hablar con un amigo del BNP Parisbas Real State con sede en Birmingham, éste me explica que están aumentando las provisiones patrimoniales de muchos “terratenientes” que se niegan a ejecutar operativas de alquiler o derivados por esa, cada vez más creciente, opción de acabar cediendo tu propiedad a alguien incapaz de afrontar los pagos mensuales. Otra muestra de cómo se alejan los estratos sociales y la forma en que la microburguesía low cost se extiende irremediablemente.

En España, la cosa parece distinta pero acabará ocupando titulares también. Aquí los pisos se los están quedando, para gestionar esa renta, empresas dependientes de los bancos y cajas. Éstos alquilarán por coste de rentabilidad, pero hacen trampas. A fin de no reconocer que los activos que han tenido que “embargar” técnicamente y que, para no incorporarlos en balance de mora, han sido “comprados” por entidades aparentemente desligadas de las entidades, son “tasados” a precio de hipoteca pendiente (completa) y repercutidos en ese volumen al alquiler. 

Les va a salir mal. La mayoría de esos pisos no valen ni el buzón que los señala. Son viviendas invendibles que tarde o temprano acabarán en los balances de esas empresas pantalla y por derivación en los de las entidades financieras que las soportan. Al tiempo. No alquilen nada que les parezca abusivo. ¿Cómo saberlo? Es fácil, retasen según ventas efectuadas “hoy” en la zona y a compradores objetivos (no vinculables a las promotoras o bancos), ejecuten cocientes de rentabilidad de máximo un 8 o 9% para ser generosos sobre el valor y el alquiler. El resultado es la cuota mensual. Ni un céntimo más.