A pagar más por menos

Como sabemos, España redujo el sueldo de los empleados públicos y congeló las jubilaciones con la idea de disminuir el déficit público. Es evidente que esa tendencia de reducir costes laborales será adoptada tarde o temprano en el sector privado. Sin embargo, esa política de austeridad no todo el mundo piensa seguirla del mismo modo, incluso algunos, están determinando acciones completamente contrarias.
Desde que el banco central instara a las cajas de ahorros con problemas, a fusionarse, éstas han requerido más de 10.000 millones de euros del FROB. La consolidación de las cajas costará unos 50.000 empleos que en gran medida supondrán la aceptación de jubilaciones anticipados o EREs encubiertos.

Por poner un ejemplo, Caixa Catalunya, una entidad crediticia dotada de algo más de 62.000 millones de euros en activos, asignó una partida de 1.250 millones de fondos públicos para respaldar su fusión con otras dos cajas. Una de las curiosidades es que, tras la fusión de las tres, la entidad resultante será menor que la mayor de las mismas antes del matrimonio forzoso. ¿Curioso? Pues como todo lo que rodea este asunto del saneamiento financiero español, una “sofisticada” falacia organizada desde el propio gobierno, con la inestimable ayuda de los implicados multilaterales, y que ha supuesto al final un gasto que pagaremos todos y que no ha hecho más que simular como activos, un patrimonio que no vale nada y un fondo de maniobra que proviene de las ayudas solicitadas hace dos meses al Fondo de Rescate.

Hoy se publican los datos de las pruebas de suficiencia de media banca europea y la española saldrá bien parada. ¡Como para no salir! Es como si a mí me hacen una prueba de solvencia sobre una deuda que tengo adquirida, y para quedar bien en dicho examen aporto el valor de mi vivienda y un apartamento como si estuviéramos en 2006, me olvido de que el precio actual, y por consiguiente su valor patrimonial como activo, que es mucho menor y lo asigno a la ecuación. Además, como al despejar la dichosa incógnita sigue saliendo en negativo, aporto como fondo de defensa patrimonial un crédito que he solicitado para “ajustar” mis asuntos. El resumen es tan escandalosamente ridículo que insulta a la inteligencia. Obviamente con activos sobrevalorados y créditos puente mi “aparente” y “puntual” situación financiera es más que óptima, cuando en realidad es una soberana mierda.

Ahora bien, si fuera sólo por eso podríamos decir que el asunto estaba descontado, pero es que el expolio social no ha terminado. Mientras medio país deberá ajustar sus salarios a la baja, al más puro estilo “funcionario del estado”, otros hacen todo lo contrario gracias a la necesidad de tener un sector (el financiero) lo más tranquilo posible.

Como decía, hay una entidad en mi tierra, que en la ejecución de esa acción sobre las prejubilaciones, ofrece al personal mayor de 60 años la posibilidad de aceptar el 95 por ciento de su sueldo hasta los 64 años. La combinación de esa caja y otras dos catalanas permitirá a los trabajadores de entre 56 y 59 años recibir el 85 por ciento de su sueldo más una suma única de 31.000 euros si dejan de trabajar. Además, todos ellos recibirán una suma única de 20.500 euros, con aportes por retiro en el marco de un acuerdo que constituirá un modelo para las negociaciones en otras cajas. Es decir, esta será la jurisprudencia del gasto desmedido para que las “bajas colaterales” del mundo de las cajas no se altere y el paro consiguiente no se traslade a la calle. Es una clara contradicción con la reducción de costes y con el posible alargamiento de la vida laboral.

Es humillante que algunos (habrá excepciones) de los irresponsables cajeros de sucursal de barrio que sabían que vendían productos financieros de pocilga y que lo único que les importaba era como acumular comisiones en plena carrera por el beneficio, en los tiempos del Cayenne y duplex en la playa, en los tiempos que hasta los churreros derribaban su churrería y se convertían en promotores inmobiliarios, en los tiempos de la risa que precedió el llanto, esos, esos banqueros de pacotilla se llevaron buenos montantes a costa de fondos ruinosos y paquetes de inversión sin sentido a personas que ahora lo han perdido todo. Esos tipos son los que, encima, con mi dinero, se van a jubilar antes y a todo trapo. Obviamente no son todos, pero alguno lo hay, como también mucho “rico Express” que dejo de serlo para pasar a “miserable Express”. Cosas de la vida.

Esperemos por el bien de todos que no se utilice el dinero público para financiar los retiros anticipados. Me temo, no obstante, que aquí vamos a pagar los de siempre. Si el dinero para las prejubilaciones lo pagan los bancos, quiere decir que parte del FROB era para financiar estas operativas, por lo que si ellos no cubrieran el montante lo deberían de asumir el propio Estado, subiendo impuestos y reduciendo servicios. Si el descalabro lo comprara algún banco dispuesto a comerse el marrón del FROB impagado de un grupo de cajas, entonces quien lo pagaría serían los clientes de ese banco que verían caer los rendimientos de sus productos financieros. Si eso lo paga el estado directamente está claro quien paga. Pues eso, ¡a pagar!