Las fiestas del embajador

Hoy hemos despertado con la información de que “el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechará el viaje que realiza la próxima semana a Nueva York con motivo de la reunión sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la ONU para defender ante los principales bancos de inversión de Estados Unidos la situación de la economía española y las reformas que está llevando a cabo su Ejecutivo
Es posible que el viajecito de José Luis responda a eso pero, la casualidad y el momento hace que sospechemos el verdadero motivo de su visita a La Meca económica. Moody’s va determinar la semana que viene el rating de nuestra deuda pública y, a tenor de la que le está cayendo a los fondos soberanos de algunas autonomías, la cosa pinta mal.

Zapatero se reunirá con “el consejero delegado de Citigroup, John Havens; el presidente y consejero delegado de Prudential, Charles Lowrey; el consejero delegado de Blackrock, Laurent Fink; el presidente y consejero delegado de Paulson and Co., John Paulson; el director de mercados de renta libre de Morgan Stanley, Edward Pick; así como el filántropo George Soros, que también preside un fondo de gestión”. Pues eso, por si alguien tenía dudas de quien maneja el mundo económico y quien incide realmente en la consideración de una agencia de calificación, ahí lo tienen.

Otros invitados a la merienda serán “el consejero delegado de Bridgewater Associates, Ray Dalio; el vicepresidente de Metlife, Mike Zarcone; el vicepresidente de Travelers, Alan Schnitzer; el director de banca de inversión de Goldman Sachs, David Solomon; el vicepresidente de Wellington Management Co, James W. Valone; el socio miembro del comité ejecutivo de KKR, Alex Navab, y el director de mercados global de deuda pública de TIAA Cref, Sanjeev Handa”.

El meollo está en que todas estas entidades poseen deuda española, tanto a corto como a largo plazo y hay que poner en orden los balances no vaya a ser que la confianza caiga y estos tipos se empiecen a deshacer de sus títulos dejando en bragas a la ministra Salgado.

Tengo curiosidad por ver como explica la deuda autonómica este hombre a gente que de eso no entiende un corral. ¿Como les mostrará que el aumento del 27% de la deuda de las autonomías en España durante el último año ha supuesto que el total de la carencia es de más de 100.000 millones de euros? La cosa debe ser tan horrenda que es motivo de que un Presidente del Gobierno se largue a una embajada para desayunar con un grupo de banqueros, inversores y hombres influyentes norteamericanos para intentar vender la buena salud de una economía que, la cojas por donde la cojas, sangra.

Pero, por favor, hagamos estos viajes de manera razonable y ahorremos en desplazamiento. Como en España el problema no sólo es de Zapatero, aporto la idea de que le acompañen otros con problemas similares. Puestos a hacer viajes con concesiones, le recomiendo que se lleve a Montilla, a fin de que no vuelva a pasar que la deuda catalana no sea rebajada otra vez.

En Catalunya el asunto ha llegado a tal disparate que ningún funcionario tiene asegurado que vaya a cobrar en los próximos meses puntualmente. La administración de la Generalitat acude a los mercados habitualmente por culpa de una mala tesorería para poder atender pagos. Cada rebaja le complica esa acción. Ya en julio la Generalitat estuvo asfixiada, al borde de la quiebra técnica, de la insolvencia para cumplir con sus compromisos, cuando el Banco Santander no quiso sumarse a un crédito con otras entidades para soportar el problema. Aunque aquello se resolvió a costa del contribuyente, demostró que los mercados y los bancos solventes pasan de salvarle el culo a los que han tirado más de lo que debían. ¿Por qué vamos a pagar todos la desastrosa gestión de una de las generaciones de políticos más inútiles de la historia? ¿por qué debemos atender con una subida de impuestos y una rebaja de servicios todo eso?

Zapatero convencerá a los “gringos” de la economía mundial de que España es solvente, que las medidas adoptadas contra el déficit son buenas y que vamos por buen camino, para ello mostrará los datos maquillados del primer semestre y se olvidará de que un año tiene doce. Los susodichos seguirán el juego como si de un playback musical se tratara. Uno hará como que canta y el público hará como que se lo cree. La verdad será distinta, pero eso ya será motivo de otro post.