El club de los rescatables

Ayer comí con Álvaro Uribe, el expresidente de Colombia. A parte de comentar temas vinculados a las conferencias que dimos, tanto él como yo, durante el Congreso del INCAE en Ciudad de Panamá, de Nueva Economía, de redes, de que (como pude comprobar) él mismo actualizaba su propio twitter, de asuntos públicos, de Latam, de “barrios inteligentes” y de mil cosas más, también hablamos de crisis y de Europa. Me sorprendió que la opinión sobre la realidad económica española no era demasiado concreta. Creo, y eso es algo que estoy percibiendo, en América la idea de que España pueda quebrar es algo que no se contempla, parece ciencia ficción y como que, de Europa, España es prioritaria, el resto de asuntos preocupan relativamente poco. Os dejo con un artículo que leí ayer en Bloomberg y que trata de los costes de rescate de todos los países susceptibles de que lo sean en menos de un año.

Hay gráficos que muestran claramente que el costo de asegurar la deuda de los países periféricos de la región con permutas de riesgo crediticio (CDS) se encuentra en un máximo récord. Los inversores conjeturan que Portugal y España seguirán a Grecia e Irlanda en pedir ayuda a la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

El crecimiento económico de Portugal ha sido de menos de 1 por ciento al año en la última década y el Gobierno pronostica que bajará a 0,2 por ciento el año próximo. En España, donde la tasa de desempleo supera el 20 por ciento, el gasto de las familias se contrajo en el tercer trimestre después de que el Gobierno subió el impuesto a las ventas y efectuó los mayores recortes de presupuesto en al menos 30 años.

“Parece inevitable que haya más rescates, aunque no resuelven nada”, dijo Bill Blain, estratega de Matrix en Londres. “La prueba real será España. ¿Cuán inevitable es eso? No al 100 por ciento, pero ciertamente es una fuerte posibilidad”. Un rescate de España costaría 420.000 millones de euros según Jennifer McKeown, economista europea sénior de Capital Economics Ltd. en Londres.

Yo tengo la convicción que el coste de rescate español es inasumble técnicamente pues en gran medida el agujero que no contemplan esos 420.000 millones deben de ser sumados a las valoraciones a la baja de los activos que los complementan y que ahora mismo aun no están en los balances de las entidades financieras