En Salvados, lo que no se vio...

La emisión del programa “Salvados“ de la Sexta el pasado domingo tuvo que ceñirse a dos disposiciones que la televisión exige: la agilidad y el ritmo. Estas premisas provocaron que algo que para mí era fundamental en mi participación no se pudiera incluir en el montaje final. Resulta que en un momento de esa intervención me proponen ir a una “oficina del INEM” y me presto con gusto pues no me negaré jamás a dialogar con nadie aun a sabiendas que me iba a encontrar con algún funcionario y el papel de Jordi Évole era generar “ese ritmo”.

En el momento que aparece una funcionaria con mechero en mano para ir a hacer ese “minuto pitillo” el conductor del programa la aborda y le pide que me justifique que ellos trabajan mucho. La verdad sea dicha, ella dijo cosas interesante que tampoco salen en el formato final, pero hay una que es determinante: ella no era funcionaria. Su trabajo en esa oficina era como eventual empleada pública dependiente de diferentes cuestiones para permanecer en su puesto que nada tenían que ver con las que se le exigen a un funcionario de carrera.

En otro momento que no aparece en el episodio final, una “clienta” usuaria de la oficina destaca que “ultimamente se ve que trabajan más y atienden mejor a las personas que venimos aquí”. Yo a ella le pregunto si los que la atienden estos últimos meses son los mismos de años anteriores y ella responde que no, que “ahora no son funcionarios”.

Obviamente esto no responde a una general visión del tema, pero quería puntualizarlo. Tampoco sale en el programa diferentes aportaciones que hice defendiendo cuerpos funcionariales que no tienen nada que ver con el “de ventanilla” o el de los tópicos. Médicos, bomberos, policias y otros que no pueden medirse por cifras empresariales. En definitiva, que la tele es la tele. Me lo pasé muy bien y conocí a alguien que me pareció un tipo genial y divertido. Me encanta no estar de acuerdo con gente que me cae bien, eso me demuestra lo importante que es escuchar, aprender y aceptar las críticas, algo que hago todos los días en este blog desde hace 7 años por cierto. Y no es fácil…