Yo soy mi banco

Hace unas semanas, Luis Benguerel me dijo que sería bueno incorporar al blog un espacio que reflejara las opiniones de los lectores acerca de como afrontar este momento tan duro y complejo que vivimos en términos económicos. Me dijo que “ha llegado el momento de aprovechar el talento de la gente que te lee para darle la vuelta a todo esto“. La verdad es que llevaba tiempo pensando en incorporar colaboradores a mi blog. De hecho, Luis no será el único, estoy pensando en dos más que os iré detallando. A su idea le contesté: “hazlo tú”. Se quedó un poco sorprendido pero aceptó. Su función es la de componer junto a vosotros un post semanal que publicaremos cada lunes acerca de lo que él mismo comenta y que os copio aquí. A partir de la semana que viene, cada lunes su firma quedará señalada como propia y compartirá espacio con la mía. Su trabajo dependerá de vuestras aportaciones en gran medida. Tratadlo bien. Hoy empieza presentándose y tratando un tema interesante sobre la financiación propia.

Hola, soy Luis Benguerel y me considero una persona normal. Llevo 16 años en mercados, bolsa renta variable, algo de divisas y de renta fija, varias crisis a mis espaldas, tigres asiáticos, puntocom, subprime, banca, deuda de gobiernos zona euro y otros derivados. Preparándome para las que vendrán como la deuda UK, la de Estados Unidos, frenazos en China y emergentes y otras cosas, ahora ya muy previsibles, que nos rondarán.

En mi trayectoria profesional también fui empresario emprendedor durante 13 años con negocio propio combinando con los mercados, trabajando todos los días de la semana y casi todas las horas que tiene el día, con todo lo que ello comporta. Pero en el año 2007 viendo venir la crisis tuve la suerte de una oferta de compra del negocio y lo vendí.

Presentaciones a parte, la finalidad de este espacio que Marc me cede semanalmente es intentar aportar a todos los que nos leéis, ideas, consejos, propuestas tanto nuestras como vuestras y porque no soluciones o ayudas, esperando no defraudar y entre todos poder compartirlas porque a veces puede tener una idea o proyecto pero te falta aquel “empujoncito” que entre todos podemos acabar de dar.

Compartir ideas, quien sabe si alguna de ellas se convierte en proyecto viable. Aquí lo vamos a intentar empujar. Si te podemos echar un cable haremos lo que este en nuestras manos. Si tienes una buena idea y no quieres ponerla en practica por el motivo que sea, igual tu vecino a partir de ahí puede crear algo parecido y, porque no, con el tiempo crear un nuevo puesto de trabajo.

Parece exagerado pero sino tenemos una ilusión, para que narices me meto en este proyecto que Marc aceptó. Soy consciente de que no tenemos una varita mágica. Pero por mi parte no será, aportare lo que sé. Se agradecen las criticas constructivas, siempre se aprende y sobretodo toda vuestra ayuda. Las destructivas, cuando estas en mercados, las ves casi cada día, así que no hacen falta. Gracias.

Creo que si tenemos que depender de los políticos en el mejor de los casos aun nos quedan 4 años y sino rápidamente perdemos otra década. Es una buena hora de aportar pequeñas soluciones e ideas, ahora más que antes la solución del vecino o la competencia puede ser útil para nosotros. Hace años escuché alguien decir que echar a la gente es a menudo la solución fácil de la incompetencia de ciertos directivos que no hicieron bien antes su trabajo.

Vamos pues con el asunto en cuestión:

Como primera idea algunos ya la sabran, otros ya la practicáis y otros igual no habías caído en ella. El otro día hablando con un empresario que la empresa le funciona bien (sufriendo como todos la crisis pero resistiendo) me comentaba por desgracia y habitual clásico problema que cuando le toca renovar la póliza de crédito, salen todos los problemas. Le expuse lo que hacen otros empresarios que conozco que dicen. Yo soy mi banco.

  • La idea es que el empresario utiliza sus ahorros para la empresa y los dos ganan. La banca ahora esta ofreciendo un 4% de rentabilidad (brutos si sacamos gastos comisiones y derivados, es menos).  Si pides una póliza de crédito que esta entorno al 4% (añadimos gastos que son varios apertura, cierre etc. y encima los tienes que aceptar todos y dar las gracias) sube algo más incluso.
  • Ahora viene lo simple: El empresario presta el dinero a la empresa al 4% la empresa dispone de él durante un año (se puede dar un pagaré a 1 año) de esta forma el empresario saca un rendimiento neto del 4% en un año lo que esta en mercado ahora y la empresa dispone de este dinero sin mas gastos. Pues bien, después de unas semanas, este empresario me comentó que no tan solo puso el dinero en la empresa en estas condiciones, sino que se lo pidió poner el director financiero y después a varios empleados.
  • El éxito en la financiación ha sido excelente. Estoy hablando de empresas que van bien y que están sufriendo la mala gestión de la banca con el grifo cerrado ahorra.
  • Por cierto en nuestro país existen varias multinacionales que también lo están haciendo y eso que ellas no tienen tantos problemas con la banca. Es más, puedo asegurar que muchas “grandes empresas” de este país financian sus circulantes con bonos corporativos a modo de pólizas “colocadas” entre sus empleados.