Cooperar sin miedo

En mi primer comentario Bits libres propuso el tema, y en la comida del día 1 lo volvimos a comentar. Se me acerco Vizcaíno  y me habló de perder el miedo al cooperativismo. Me dijo que “la experiencia cooperativa de Mondragón puede aportar claves interesantes para las organizaciones del futuro”. La experiencia cooperativa de Mondragón ha creado organizaciones de base democrática en el ámbito de la industria, del crédito, de la educación, de la seguridad social, del consumo, de la universidad, de la investigación tecnológica y de otros ámbitos, todos ellos basados en arquitecturas de poder fundamentadas en última instancia en la autogestión y la co-gestión.

Su trayectoria de medio siglo con más de un centenar de empresas, más de 80.000 trabajadores entre socios y trabajadores por cuenta ajena, filiales en 16 países como China, India, EE.UU., Brasil, México, etc. muestra que, con las limitaciones y condicionantes que conlleva el funcionar en un sistema de mercado capitalista, es posible ser democrático y eficiente al mismo tiempo. De alguna forma contrarresta esas críticas habituales según las cuales, las cooperativas solo son aplicables en ámbitos como el agrícola o que las organizaciones del ámbito de la economía social son poco eficientes.

Ahora bien, la experiencia cooperativa de Mondragón no es una fórmula teórica genial que pueda funcionar universalmente en cualquier circunstancia y lugar. El cooperativismo para que pueda desarrollarse requiere de una cultura cooperativa previa. Diríamos que el cooperativismo ha de cultivarse. ¿Sabéis que cultura y cultivo tienen la misma raíz? A veces la etimología de las palabras suelen dar pistas. Quiero decir que el cooperativismo es una forma de organización empresarial que puede ser eficiente y exitosa pero que requiere de unos condicionantes previos que faciliten su desarrollo. Además, el uso de la palabra “experiencia“ no es casual, sino que pretende transmitir la idea de que como toda acción, el cooperativismo, ha de ser vivido y constantemente mejorado en el elemento de ser compartido.

¿Quien mejor que Bits Libres para complementar este tema? Uno de los lectores de mayor implicación en este blog siempre ha defendido el valor de la cooperativa. Concretamente la defiende diciendo:

“hay muchos tipos de cooperativas y aspectos legales importantes. Coop de consumidores. productores o también de gestión. Dentro de las coopo y soc coop  relacionadas más con la gestión abre la posibilidades de unir profesionales independientes (freelance) sin perder nuestra independencia. Un soporte legal dentro del régimen general de la seguridad social, pero que con un pequeño capital social podemos parar golpes de posibles impagos o morosidad y cubrir esos IVAs impagados. Cada persona paga su SS según unas tablas ya establecidas. Hay un miedo enorme a cooperar o pensar que cooperar significa perder nuestra independencia y es todo lo contrario.”

Partiendo de estas sabias palabras de dos lectores y participantes del blog de Marc, creo que ha llegado el momento de abandonar barreras y perder el miedo a cooperar, a colaborar. Pensamos en grandes proyectos, pero a veces es tan sencillo como llamar a tu competencia mas cercana que seguramente estará pasando las mismas dificultades que tú  y hablarle de cooperar, de ayuntar esfuerzos, seguramente entre los dos prodremos mejorar el negocio y sobrevivir a este entorno actual .

Si vives en una ciudad pequeña puede que tengas un acceso mas fácil a los responsables públicos. Sigamos el ejemplo de Perroflauta que, con el proyecto de  montar huertos urbanos, está logrando cosas increíbles.

“Las dos residencias públicas que tenemos, hay personal del ayuntamiento que ven con bastante recelo un proyecto vecinal de este tipo. Como me vean hablar con los abuelillos lo mismo me echan, es el problema de los pueblos, por mucho que tengamos 65.000 hab esto sigue estando lleno de caciques. No se si me dejarán pegar un cartel en algún tablón de anuncios pero no te preocupes que lo intentaré. Por mis cojones que levantamos la asociación. Y la siguiente será emprendedores. “

Este tipo de proyecto, que para algunos podría parecer pequeño, son los que hacen grande la gente que vive en ese país. El objetivo es reflexionar y abrir nuevos horizontes, recopilar el máximo de ideas para ver que se puede hacer entre todos, y con ello, llegaremos al punto donde otros lectores ya han empezado a comentar acerca de crear un proyecto en común. ¿Os imagináis que de esto surgiera una empresa que ocupe a un buen grupo de personas que leen este blog? ¿Que a partir de los miles de lectores diarios surgiera una cadena de clientes que diera valor a todo ello?

Hoy os planteo el “Emprende Café”. Se trata de compartir ideas olvidando las distancias y el tiempo, la diferencia de edades y planteamientos, sólo incorporando en nuestro modelo el concepto 2.0 que tan brillantemente nos ha inoculado Marc durante estos últimos años y que ahora parece una de las grandes opciones para superar esta dura etapa de la historia.