Objetivo: no detenerse

Sigo por tierras americanas. Este año ya voy en cifras de récord. De apenas cincuenta días de 2012, llevo prácticamente cuarenta fuera de casa. Sólo en el 2001 estuve en esas tasas. Al final de aquel año fueron 301 días viajando. El año pasado tan solo 266 noches dormí lejos de Europa, tomé 174 vuelos y acumulé millas suficientes para dar la vuelta al mundo un buen número de veces. Muchos preguntan datos sobre esa manera de vivir y modelo de trabajo tan diverso asegurando que les parece fascinante, otros aseguran que estoy loco.
En unos días hará seis años que instalé una base profesional en America Latina y poco después en Estados Unidos. Son muchos años y mucho vivido, durante ese período he podido entender que disponer de un puñado de puntos de residencia en lugares que sean hubs logísticos puede ayudar a lograr objetivos tan complejos en tantos destinos. Ahora estamos centrando nuestro campo base en Miami y Los Ángeles sin desestimar Panamá, Bogotá, Mexico y Sao Paulo. Para llegar ahí me he desesperado muchas veces, me he sentido idiota por insistir en culturas extrañas, por atender sueños imposibles o por pretender que aquí entiendan lo que somos allí. Ha sido duro.

Permitidme algunas estadísticas, pues algunos lo preguntáis, y decir que en 2011 fundé tres nuevas empresas que ya empiezan a tener el producto tecnológico prácticamente en capilla, que entré en una decena más de empresas por invitación societaria de sus fundadores para aportar mentoring, contactos y experiencia y que gracias a una amplia red de colaboradores y consultores que trabajan conmigo hemos logrado internacionalizar 29 empresas en los 16 países que visité el pasado 2011.

Esperemos que las fuerzas respondan y este 2012 pueda seguir tachando sueños cumplidos que guardo en un cajón sin fondo. Mi objetivo vital: no detenerme, es más nutritivo (por lo menos para mí) estar siempre pendiente de aprender algo nuevo en algún lugar, sea donde sea.