IDODI en Kuala Lumpur

La semana pasada la empresa que fundé hace apenas un año, IDODI, estuvo presente en la Asia Ecommerce Conference. De la mano de nuestro CEO en IDODI Asia Pacífico con sede en Kuala Lumpur y en Singapore estamos teniendo una muy buena aceptación de nuestros desarrollos tecnológicos y de las startups participadas que hemos decidido llevar con nosotros. En apenas un año, pues aunque nacimos legalmente en agosto de 2011 no fue hasta enero de este mismo año, no iniciamos las operaciones, hemos logrado abrir sedes físicas en un buen número de países y crear un equipo extraordinario. Seguimos creciendo sin ningún tipo de ayuda pública ni en el manido asunto del “apoyo a la internacionalización” ni en temas de créditos blandos para el emprendedor, pues en el primer punto hemos podido vivir que “lo que te puedas hacer tú no se lo pidas a otro que lo haga por ti” y en lo segundo porque creemos en el capital privado, en el inversor no tradicional y en la gestión por beneficio.
La semana pasada Damián Cambronero y Amanda Theng pusieron en el complejo y sofisticado panel de juego asiático nuestras marcas y en concreto nuestro proyecto. Internacionalizar no es sencillo, pero si estás pensando en trasladar tu producto tecnológico en algún entorno desconocido por ti no dudes en pedirnos consejo.

Sobre como internacionalizar me suelen preguntar ultimamente mucho y en concreto de temas muy determinados. Por ejemplo, se me cuestiona si se puede internacionalizar ocasionalmente. Es posible aunque no lo recomiendo. La empresa exporta de manera esporádica porque ha recibido pedidos del exterior, normalmente sin haberlos buscado. La empresa no ejerce ningún control sobre las variedades de marketing en el país al cual se dirige la venta, únicamente aprueba el precio de venta del importador.

Podemos exportar de manera experimental, como mecanismo. Se requiere un agente o “tractor” que te ayude en ese tránsito. La empresa decide iniciar el proceso y busca mercados a los cuales exportar sin depender de los pedidos ocasionales. Realiza acciones de promoción dirigidas a los agentes importadores de los países a los cuales vende o quiere vender, pero no controla el precio de venta final, sino el precio de costo para el distribuidor.

La internacionalización regular, a la que yo me dedico, es la que permite que alguien te impulse y genere ecosistemas de relación para que a la larga tú mismo puedas hacerlo. Se buscan lobbys cercanos y se estructuran agendas de mucho valor, que nada tienen que ver con las que un organismo gubernamental te suele montar y que te cuestan dinero y tiempo y cuyos efectos suelen ser ridículos. Si la empresa empieza a realizar exportaciones, o se instala por que es de servicios, a una base estable de clientes y se dedica a reservar una parte de su capacidad de producción para la exportación, este es el que debe afianzarse. En esta etapa, las empresas suelen crear un departamento de exportación con una persona a cargo de esta actividad que suele ser mi punto de enlace. Controlan además de las variables de marketing, el diseño externo del producto y puede colaborar en la fijación de precios y en las acciones de promoción de la venta al detalle.

Cuando estos modelos funcionan hay una fase determinante que es la de disponer filiales en el exterior.Pueden ser de tipo filial, sucursal o vía partner agente. La primera es como si tuviéramos un hijo de la empresa en ese país, la segunda como si tuviéramos un brazo y la tercera como si tuviéramos un amigo. La primera si falla nos afecta emocionalmente pero el cuerpo de la empresa queda intacto, el segundo nos afecta menos emocionalmente pero atenta contra el conjunto de la compañía y el tercero tiene un riesgo de pérdida evidente. Recomiendo la primera.

Finalmente, el establecimiento de esa filial supone una fase muy compleja pero apasionante. Ya he ayudado a una decena de PYMES y os aseguro que es algo maravilloso. Ver como empresas en cierre inminente en España se lanzan a la aventura exterior y logran afianzar un mercado es algo extraordinario. Aprovechar lo que sabemos hacer y darle valor en el exterior sirve.

Cuando una empresa pequeña se afianza en el exterior pasa a ser una multinacional con todo lo que eso comporta. Son pequeñas multinacionales. La empresa debe comprometer mayores recursos, asumiendo niveles de riesgo muy superiores a los de etapas anteriores obviamente, pero con un mercado también mucho más diverso y repleto de oportunidades.

Imágenes de nuestra participación en el Asia Ecommerce Conference 2012 con todo el equipo de IDODI ASIA PACIFICO.