Oportunidades de Ecuador

photoEl economista Jean Baptiste Say dijo que un empresario (estoy seguro que se refería a una especie de emprendedor de entonces) era muy distinto al propietario de un negocio. Diferenciaba la distribución de la renta y la cadena de dependencia de ésta. Algo muy interesante que marcaría todo debate sobre aspectos del valor de la emprendeduría y el riesgo asumido en el impulso de empresas. Sin embargo, lo que me interesa de su literatura es un pasaje en el que tras ser preguntado por un alumno sobre el valor de la innovación en el trabajo (un término distinto al de hoy pero esencialmente universal) él respondió que “eso era materia de jugadores, disciplina para valientes, sustancia de soñadores”. Me fascina que hace tanto tiempo alguien pudiera pensar algo tan cercano a lo que yo creo. En eso me quedo, con la sensación de que la valentía, el riesgo y los sueños pertenecen a un modo transversal de ver la vida.
En unas pocas horas ofreceré una conferencia en el auditorio Vallejo Araujo de Quito sobre las oportunidades de un país como Ecuador en la Nueva Economía. Obviamente el reto es enorme pero la oportunidad existe. Nuestra filial andina de IDODI aquí es la más activa de las más de una decena que tenemos en marcha hoy en día y está logrando establecer un buen enlace con el tejido empresarial del país.

Hoy hablaré de cómo un ecosistema en crecimiento sustentado en la exportación de crudo y su potencia agropecuaria puede ser capaz de convertirse en una década en un país inteligente, exportador de conocimiento en la zona y con valor añadido. Para ello la educación, el estímulo público, el valor empresarial, la adopción de la nueva Economía como punto de partida y la activación de procesos de síntesis de todos esos cambios pendientes serán los que dicten sentencia.