Próxima estación: comercio electrónico

El Instituto Nacional de Estadística ha certificado por escrito lo que ya se intuía. Las ventas del comercio minorista en Septiembre fueron un destello que no se ha mantenido en octubre que ya registran una caída del -0,6 por ciento de manera constante una vez corregida la inflación y los efectos estacionales. Sin embargo, lo que para muchos puede ser una mala noticia no deja de ser una evidencia más de que estamos cambiando de galaxia. Sencillamente es una muestra más de que hay que ponerse el casco, el traje de astronauta y subirse a la nave que nos lleva a otro escenario del que llevamos oyendo hablar (y leyendo) que se avecina y en cuya metamorfosis nos estamos viendo involucrados.

En esto de la venta online hay cosas que son fascinantes. Recuerdo cuando había gente que me decía que sería imposible vender ropa por la red. Que eso de no saber como sería la prenda solo estaba en la mente de los que se atrevían con la venta por catálogo de siempre y que no dejaría de ser para minorías. Ahora mismo en Estados Unidos, por decir algún lugar, suponen ya más de 2.800 millones de dólares anuales.

Mientras se desmonta el completo fraude de la banca saliente y se ordena la humillación social de la banca entrante, mientras la política sigue su curso hacia la nada más absoluta y re coloca cada una de sus miserias e ineficiencias sobre el bolsillo seco de la gente y mientras los que deberían estar marcando el ritmo están con el paso cambiado pues consideran que gastar en momentos de ‘crisis’ es algo muy arriesgado, otros ya han empezado el trayecto hacia el futuro inminente.

Decía Pascual Montañés, profesor del Instituto de Empresa que “la comunicación en tiempos de incertidumbre es cada vez más estratégica. Porque las empresas vendemos tangibles, pero nos compran intangibles. Y ahí la comunicación tiene un papel clave. Benetton vende ropa pero la gente compra marca; el que compra marca compra imagen y el que compra imagen compra autoestima”. 

Hace unos días se publicaba el informe Hibu Census. Un buen trabajo de investigación que refleja diferentes elementos sobre el comportamiento de la pyme y del autónomo español. También, y como anécdota final del informe, aparecen diferentes puntos que establecen la creciente confianza en la mejoría de la economía en general.

De todos modos lo que me importa del documento es lo que tiene que ver con un nuevo modelo comercial que se va normalizando y que, aun muchos lo desconocen u obvian, se llevará por delante el modelo de consumo y compra que ahora tenemos. La pregunta no es si sucederá o no, la cuestión sólo es cuando.

Me temo que los que debieran liderar un proceso determinado siguen presidiendo la pasividad, la incomprensión de la oportunidad que supone la nueva hipersociedad y sus retos, en un cambio de modelo que dejó de ser crisis hace mucho a pesar de que ellos siguen actuando, parcheando y gobernando como si lo que vivimos fuera algo puntual y no estructural.

Hay países donde comprar algunas cosas de forma analógica es, sencillamente, imposible. O lo pides por Internet o no lo podrás comprar nunca pues ya no están en ningún lugar físico. En España aun no sucede mayoritariamente esto pero si hay un vuelco importante en el ejercicio comercial que define claramente hacia donde debe dirigirse el comerciante, la pyme y los negocios inminentes.

De momento en España lo que está sucediendo a niveles homologables con el resto del mundo. Un 21% de las pymes españolas cuenta exclusivamente con negocio online, el mismo porcentaje que Estados Unidos por ejemplo. Si tienes un negocio debes sumarte a ese crecimiento exponencial incluso por pura supervivencia y adaptación. “Cada vez son más las empresas que apuestan por este tipo de método de distribución en lugar del tradicional establecimiento físico y cada vez mayor el dinero que mueve y los puestos de trabajo que genera este tipo de actividad”.

Según el estudio, solo un 7% de pymes y autónomos ofrecen venta online en sus webs corporativas y el 51% de las empresas que han dado este paso ya vende fuera de España. Está claro que internacionalizar, o como mínimo externalizar las ventas pasa por un entorno digital al principio y puede ayudar mucho a entender la expansión a nuevos territorios de algunas empresas que ahora son pequeñas pero pueden dimensionarse de otro modo.

Una vez hemos superado el ‘efecto redes sociales’ y aprendido que cualquiera no puede ‘llevártelas’ ahora toca enfocar en vender en términos técnicos.  Ya sabemos que el email-marketing no tiene nada que ver con lo que muestra la foto del encabezamiento de este post y que por mucho que envíes si no está segmentado, estudiado y táctico, el efecto para una pequeña empresa online es nulo. Si la presencia de pymes y autónomos en redes sociales es cercana al 41% todavía muchas de ellas o bien hacen un uso poco profesional o no lo vinculan a estrategias de venta correctamente.

Recientemente, mi empresa ha firmado dos acuerdos para estimular el comercio electrónico con el gobierno de Colombia y el de México. El acuerdo, que consiste en rebajar los costes a las empresas que deseen dar ese salto digital, lo derivamos allí donde tenemos sedes, especialmente en España.

Por lo tanto, si tienes intención de crear una tienda online o mejorar la que ya tienes, contratar una gestión profesional de tus redes sociales y combinarlo eficientemente para vender más, mi equipo te puede ofrecer la mejor y más profesional opción. Puedes ponerte en contacto con mi equipo de desarrollo de negocio aquí.