Pasó en enero

A lo largo de este mes que hoy termina he publicado diferentes artículos. Este mes de enero casi mil lectores más han decidido conectar sus gestores de lectura como feedly o la subscripción por correo, siendo este mes el de mayor aumento en años. Es un ejercicio interesante leer lo que ya tenemos leído pero con algunos días de perspectiva. Por lo tanto, durante el mes de enero los cinco posts más leídos y en el orden en el que lo fueron son:

1. ‘No me ayudes, déjame como estoy’. Sigo pensando que, o no tienen puta idea de lo que hacen o les da igual lo que suceda. Su periplo vital no ve más allá de 3 o 4 años por lo que no se esfuerzan en mucho más por que tanto emprendedor, en el fondo, es incómodo. Su visión global se limita a las estadísticas y a los sondeos de opinión. Estaría bien que quien hace esos sondeos se pasara por casa de alguno de esos autónomos ahogados por la realidad, quebrados familiarmente a pesar de currar más que un burro y no tener ni para comer. El sondeo se lo iban a dar a más de uno en plena cara…

2. ‘¿Que somos, leopardos o gacelas?. La diferencia entre un leopardo y una gacela es que el primero puede equivocarse una y otra vez, la segunda no. Por ejemplo, durante siglos la banca se ha equivocado en innumerables ocasiones, pero sin embargo no ha permitido que sus fieles lo hicieran. Unos son gacelas y otros leopardos en esta vida. Durante decenios el sagrado sistema financiero ha permitido sin que le temblara el pulso que miles de personas fueran embargadas por cometer un error en el mejor de los casos. En el peor, por no cometerlo…

3. ‘Jefe o líder en la Nueva Economía’. He sido jefe y también jefecillo. Ahora aspiro a ser líder. No me gusta mandar, me gusta crear situaciones que permitan entender mis decisiones. Tras mi primer fracaso emprendedor tuve que ponerme a trabajar para otros y en dos años pasé de ser un mandado a mandar. Dirigía a dos centenares de personas con poco más de veinticinco años. Por aquel entonces yo era un jefecillo a las ‘órdenes’ de un gran líder. Yo no sabía implementar órdenes, sólo las imponía. Que poca eficiencia por aquel entonces. Aprendí de aquella persona tantas cosas que necesité una década para digerirlas. Todavía hoy las reviso…

4. ‘Escritor emprendedor o emprendedor escritor’. En estos días he sabido que ‘Una Hormiga en París’ va a traducirse al portugués para la edición en Brasil y en turco para la distribución en Turquía. Ambos países son ahora ya destinos de internacionalización de mi principal proyecto empresarial en estos días. Es cierto que esto ya es mucho más de lo que podía imaginar mientras lo escribía. La ‘hormiga’ o cualquiera de misotros libros, no buscaron nunca la promoción de mis negocios, sencillamente han sido una buena manera de mostrarme a un público que puede haberse interesado en mis negocios que es distinto…

5. ‘Próxima estación, comercio electrónico’. En esto de la venta online hay cosas que son fascinantes. Recuerdo cuando había gente que me decía que sería imposible vender ropa por la red. Que eso de no saber como sería la prenda solo estaba en la mente de los que se atrevían con la venta por catálogo de siempre y que no dejaría de ser para minorías. Ahora mismo en Estados Unidos, por decir algún lugar, suponen ya más de 2.800 millones de dólares anuales.