Sueños hipersociales

La Psicohistoria aparece en ‘La Fundación de Asimov y estaba basada en la predicción del futuro basándose en la masa humana y a su comportamiento. El futuro es un territorio desconocido y en economía su estudio requiere de formulas muy complejas. Sin embargo, dicen, se puede intuir gracias a la colaboración masiva. Debemos tener en cuenta que la sorpresa y la imprevisión están muy lejos del comportamiento de un grupo condicionado por aspectos individuales.

El estudio del comportamiento de un grupo permite predecir que sucederá de un modo distinto al que efectúa la estadística. Lo que está ocurriendo con la “web social” y la actividad que genera, es más bien la caída del efecto de previsión al que la sociedad nos tiene acostumbrados, puesto que tiene que ver más con el comportamiento de grupo, mucho más complejo y deliberativo que el que surge de cada uno de los individuos que los forman. El ejemplo más didáctico sobre este aspecto lo podemos presenciar en la naturaleza, donde un individuo no interviene salvo cuando la dirección tomada por la manada la incorpora y es luego cuando interfiere en la decisión como parte de ella.

En la Nueva Economía, las empresas deben adaptarse al nuevo mundo de la colaboración masiva. Un Producct manager o un branding research de reconocido prestigio, hoy en día, comparten escenario con creadores de opinión “aficionados” que trastocan, sin poder evitarlo nadie, el resultado final de la marca. Las empresas que obvian la digitalizad universal que les rodea en realidad obvian una red autoorganizada de miles de millones de voces virtuales que fabrican opiniones, comentarios y relaciones entre ellos.

Ahora los individuos intercambian y comparten conocimiento, capacidad y recursos, muchos de ellos libres y gratuitos, para crear un diverso catálogo de bienes y servicios. Está pasando ahora mismo, mientras yo escribo o tú lees, alguien está creando valor de un modo veloz, fluido y, sobretodo, inquietante. Las empresas no pueden abandonarse a la marea esperando ilusamente que ese agente perturbador les afecte hasta el punto de anular su gestión de marca.

La economía relacional establece instrumentos para el mando y el control, pero sobretodo constituye un elemento que derribará los anticuados sistemas jerárquicos que han quedado obsoletos. Las redes flexibles para productores autónomos demostrarán que miles de voluntarios dispersos pueden crear proyectos rápidos, fluidos e innovadores que superan a los de empresas enormes. De hecho está pasando y, por supuesto, los talentos serán colectivos y los consumidores parte de ello.

La nueva generación de consumidores de productos estará en el derecho a introducir modificaciones en ellos como algo coexistente a la propia generación de producto. Esos son los nuevos tiempos, los del “busque, compare y si encuentra algo mejor, dígaselo a su empresa habitual”.

Emprender hoy en día tiene mucho que ver con entender ese nuevo escenario de colaboración, líquido y tremendamente flexible. Si has decidido poner en marcha los resortes de tus propios sueños, si estás pensando en poner en marcha un proyecto, piensa en que de algún modo complejo dependen y se conectan al de miles o millones de personas con el mismo pretexto vital: soñar. No dejes de aprovechar esa oportunidad extraordinaria que te ofrece el tiempo que nos ha tocado vivir.