¿Que quieres ser de menor?

El próximo 27 de febrero, a las 12 del medio día y en el auditorio principal de la Universitat Internacional de Catalunya, ofreceré una conferencia titulada ‘¿Qué quieres ser de menor?’. Será la primera vez que lleve a un auditorio esta charla en concreto y representará la puesta en escena de un modelo expositivo basado en ‘la historia más emprendedora jamás contada’. Obviamente es un juego semántico y algo lírico que busca despertar el interés por algo que si voy a explicar. Quiero regresar a aquel impulso de querer hacer millones de cosas cuando somos niños, curiosos e inquietos y desacomodarnos de ese miedo que el ser adulto establece.
La intención de la charla no será otra que la de estimular a un auditorio mayoritariamente joven a buscar sus propios anhelos y a perseguir sus propios sueños. Aunque esta conferencia no está en el catálogo de cuantas ofrezco en estos momentos, si lo estará en el futuro. Quiero ver las reacciones, el feedback y sobretodo, como encaja lo esencial y lo técnico cuando hablamos de emprender, de tecnología y de respuesta social a un momento inédito.

La manera que he elegido para esta vez será la de las anécdotas encadenadas y la de las vivencias de un soñador. Para mí, emprender, soñar y conectar con un nuevo mundo inminentemente hipersocial, va todo junto. Procuraré esa mañana que para mí será especial transmitir parte de la esencia de mi último libro ‘Una hormiga en París’, un buen número de motivos para ponerse en marcha como demandé en otro libro anterior y las claves de cómo lograrlo con cierto rango de éxito, cosa que explicaré en un próximo volumen.

Aquellos que estén interesados pueden ponerse en contacto con la propia UIC y en concreto con la responsable del evento Patricia Saez. Y si fuera de tu interés alguna de mis charlas o conferencias y quisieras que mi agencia se pusiera en contacto contigo, con tu institución o empresa, puedes pedirlo aquí.

Soñar no es un extraño verbo que representa lo imposible, sino todo lo contrario, es la cristalización de la esencia humana. Como especie no hubiéramos abandonado las cavernas sino fuera por ese sentido conquistador del espacio del saber, de preguntarse, de valorar lo desconocido como territorio y no como vacío. Ese perfil inconformista, que se revela y que no se acomoda es el que tanto molesta a los que nos pretenden “dirigir”, ese modelo de vida es el que no teme fracasar, no siente dolor y escucha, no dice no, no dice imposible sino ¡vamos!, no piensa en si va solo o acompañado, solo decide ir. Esos son los míos.