Impresoras 'drone' o la tecnología promiscua

Hace unos meses que, junto a otros amigos apasionados por los avances tecnológicos y por el estudio que nos deriva el pensar cómo afectará nuestras vidas inmediatas, estamos inmersos en el estudio de algunos proyectos vinculados a la impresión 3D. Aun no tengo claro pordóndee y el cómo, pero si es seguro que voy de cabeza.
Hoy me gustaría hablar de la tecnología infiel o promiscua, la que mezcla el avance de un campo con el de otro. Hoy os quiero aportar una nueva idea con respecto a la impresión en tres dimensiones pero con una diferencia curiosa. Hablo de una plataforma móvil completamente automatizada con capacidad para la impresión 3D de objetos sin limitación de escala.

Son la gente de Gensler, en Los Ángeles, quienes están investigando con la esperanza de superar las barreras físicas que un dispositivo de impresión pueda tener al estar sujetos a algún lugar. La mezcla de ‘drones’ e ‘impresoras 3D’ convierte el ‘asunto’ en apasionante por varios motivos.

Sabemos que se está procurando imprimir en 3D a tamaños muy grandes, como coches o casas. Los intentos de crear impresoras capaces de hacer algo así convierten el hardware en insostenible y encarece lo que tenga que ‘imprimir’. Recordemos que la clave del negocio estará en los consumibles, la ‘tinta’, y no en la ‘impresora’.

La limitación de los ejes XYZ se supera con un objeto volador capaz de generar esa inyección de tinta en cualquier punto y lugar de las tres dimensiones. A partir de ahí las barreras para diseñadores desaparece en cuanto al tamaño de lo que piensen.

El proyecto se finalizó en abril de 2014 con el Hexacopter, un prototipo que se puede ver en el video y que permite a la tecnología robótica incorporar lo que la ciencia llama ‘tech merging’ o lo que es lo mismo, interactuar entre disciplinas de aspectos tecnológicos futuros o en estudio. Es el caso entre domótica con la Internet de las Cosas o el Big Data con el business inteligence.

Me fascina pensar que esta tecnología podría en unos pocos años construir de manera convencional lo necesario para ayudar al progreso global. En lugar de transportar grandes cantidades de objetos necesarios para la edificación al tercer mundo o para lo que sea, se podría pasar a la transferencia de los mismos en forma de datos a ‘drones impresores inteligentes y autónomos’.

De hecho el puesto laboral de ‘conductor de drone’ es un trabajo del futuro que ya puede darse por extinguido y con parados, pues los drones, por definición, funcionarán digital e independientemente. Solo necesitarán datos y coordenadas, no conductores.

Esto representa sólo el comienzo. Gran parte de todo esto dependerá de la comunidad que genere esos avances y esos archivos. La herramienta, y el como usarla, será solo cuestión de unos ‘minutos’ más. Prepararos, el futuro se está imprimiendo.