Openshopen ya opera en Nigeria

El próximo mes de junio una delegación de nuestro equipo se desplazará a Lagos para presentar Openshopen Nigeria. Lo haremos de la mano de la administración e instituciones de esta potencia africana y tras concluir la parte más difícil del trabajo. Un año y medio para entender, modificar y estructurar un modelo tecnológico muy distinto a lo que hacemos en otros países, pero sin abandonar la esencia de nuestra plataforma.
Openshopen responde esencialmente a la simplificación de procesos y a la robustez de estos. Eso en África es clave. No les gustan los accesorios, quieren la eficiencia y sorprende ver el nivel de compromiso que alcanzan. Estas características se repiten en muchos más países del continente africano. Lo estamos viendo en la otra gran potencia de la zona y que esperemos se sume en breve a la familia Openshopen.

Lo he comentado antes. Tenemos estereotipos fijados sobre algunos territorios del planeta. Los mostré sobre Latinoamérica y ahora vuelven a evidenciarse. En Nigeria, por ejemplo, tratar con directivos de empresas formados en las principales universidades de Europa o Estados Unidos es lo normal. Son gente muy preparada, con un alto grado de exigencia y un inglés magnífico. Su capacidad sobre los negocios dejaría a más de uno del mundo ‘civilizado’ en evidencia.

A pesar de que Nigeria es un país con una desigualdad extrema, unas carencias propias del continente y un modelo social con ciertas deficiencias heredadas de conflictos difíciles de comprender para un europeo, su potencial y opciones son también impresionantes. Si nos quedamos con algunos árboles no veremos el bosque. Si no somos capaces de ver la ‘big picture’ seguiremos anclados en los detalles. Hemos elegido Nigeria por muchas razones, pero las claves están en las cifras.

Desde hace unos meses es la primera potencia económica de África, superando a Sudáfrica. Dispone de una población de 170 millones de personas, casi 50 millones de usuarios de Internet y 113 millones de líneas telefónicas móviles.

Con una población tan importante, Nigeria es uno de los 11 países más poblados del mundo. La participación de una fracción de esta población podría enviar esta economía a lo alto de cualquier estadística de mercado. Además el futuro es una oportunidad magnífica. Tendrá el doble de su población actual en treinta anos debido a su tasa de crecimiento. Además la juventud es garantía de dinamismo. La media de edad es ligeramente inferior a los 20 años.

Aunque la penetración de Internet no llega aún al 30%, su crecimiento es exponencial y sus números brutos aplastantes. Actualmente hay más gente conectada a la red en Nigeria que habitantes en Tanzania. Nigeria es el país africano con más usuarios en la red y el décimo del mundo. En apenas seis meses Nigeria registró tres millones y medio de nuevos usuarios de Internet.

Aunque las empresas siguen apostando cada vez mas rápido por Intenet, resulta una oportunidad brutal que el 78 % de de las PYMES nigerianas no tengan un sitio web. Las ventas online en Nigeria se han multiplicado en dos años a cifras irrepetibles en ningún lugar del planeta.

La tasa de crecimiento del comercio electronico se estima en el 25% anual, algo inédito en un país de tal tamaño.

La Encuesta que realizó a nivel mundial la gente de Master Card, certifico que las tiendas en Nigeria se inclinaban de manera fuerte y positiva hacia las ventas online. Ese informe decía que el 92% de lo nigerianos que habían comprado por Internet expresó su satisfacción con esa experiencia de compra.

Nuestra apuesta por la innovación en el comercio electrónico no está limitada a ningún territorio concreto pero estoy convencido que los mercados emergentes vivirán una ola imparable cuando evolucione el comercio minorista. Esa es la nueva frontera del comercio electronico. Los países MINT (México, Indonesia, Nigeria y Turquía) son el futuro, pero especialmente Nigeria es la más interesante de este nuevo grupo pues en menos de dos décadas pasará a ser la 13a potencia económica del mundo. Vivir eso de cerca será fascinante.

Cuando Adriana, nuestra responsable de expansión en África, nos dijo ‘tened paciencia’, no pensábamos el reto de transformación y cintura que íbamos a tener que asumir. Es una gran oportunidad pero también un desgaste brutal. Estamos, tras mucho tiempo trabajando muy duro, en condiciones de saltar a la pista. Detrás todo lo ya realizado. Delante de nosotros todo por hacer. Nadie dijo que sería fácil, pero ¿quien quiere las cosas fáciles?