Regálate una tienda online.

A través de un estudio obtenido de fuentes vinculadas a la consultora PwC y del propio Banco Mundial hemos sabido que en España se gasta en estas fechas la mitad que hace diez años. Se ha pasado de un gasto por persona de 330 euros en 2003 a 184 en 2013. No parece que en 2014 vaya a subir mucho esa cifra. En lo alto de la lista aparece, y no me sorprende, el consumo navideño irlandés que supera los 1100 euros, de los cuales casi la mitad será sólo en regalos.
Teniendo en cuenta que de esos escasos doscientos euros que cada español va a gastarse, el porcentaje de cuanto es a través de Internet no deja de subir la estrategia de los comerciantes parece clara. Cada vez hay menos mercado físico y más centrado en la red. No atender este hecho es suicida. Los datos de la evolución de la venta en línea se ha estabilizado en un crecimiento cercano al 27% de incremento año por año según el estudio de la Comisión Nacional de Mercado y Competencia.

Y es que eso de comerciar digitalmente no es más que un proceso de adaptación, de entendimiento de donde se encuentran los flujos del consumo y de que la realidad electrónica cada vez es más completa y compleja. Sin embargo no deja de ser una derivación del verdadero suceso que nos ocupa y que tiene que ver con esta convivencia con un mundo en tiempos de redes.

El viaje es sin retorno. Hay países dónde comprar algunas cosas de forma analógica es, sencillamente, imposible. O lo pides por Internet o no lo podrás comprar nunca pues ya no están en ningún lugar físico. En España aun no sucede mayoritariamente esto pero si hay un vuelco importante en el ejercicio comercial que define claramente hacia donde debe dirigirse el comerciante, la pyme y los negocios inminentes.

De momento en nuestro país, lo que está sucediendo es homologable con el resto del mundo. Evoluciona algo más despacio pero evoluciona. Un 21% de las pymes españolas cuenta exclusivamente con negocio online, el mismo porcentaje que Estados Unidos por ejemplo. Si tienes un negocio debes sumarte a ese crecimiento exponencial incluso por pura supervivencia y adaptación. Cada vez son más las empresas que apuestan por este tipo de método de distribución en lugar del tradicional establecimiento físico y cada vez mayor el dinero que mueve y los puestos de trabajo que genera este tipo de actividad.

Sólo un 7% de pymes y autónomos ofrecen venta online en sus webs corporativas y el 51% de las empresas que han dado este paso ya vende fuera de España. Está claro que internacionalizar, o como mínimo externalizar las ventas pasa por un entorno digital al principio y puede ayudar mucho a entender la expansión a nuevos territorios de algunas empresas que ahora son pequeñas pero pueden dimensionarse de otro modo.

Una vez hemos superado el ‘efecto redes sociales’ y aprendido que cualquiera no puede ‘llevártelas’ ahora toca enfocar en vender en términos técnicos. Toca que también te dediques a tu tienda online. La presencia de pymes y autónomos en redes sociales es cercana al 41%, pero todavía muchas de ellas o bien hacen un uso poco profesional o no lo vinculan a estrategias de venta correctamente. Relacionar ambos elementos es evidentemente imprescindible como, por principio, tener un comercio bien robusto, de bajo coste y capaz de exponer lo que vendes, permitir la transacción y el envío. Si tienes web ya no es suficiente. Ahora debes tener una tienda.

Si tienes algo que vender y aun no lo has trasladado a una tienda online, da el salto. Te propongo, obviamente, que lo pruebes con Openshopen. Te va a encantar y te va a resultar muy sencillo. Regálate una tienda online.