El arte de empezar

En la revista económica que dirijo, Westinghouse Future Economy, que desde este próximo número ya está disponible para dispositivos Android y iOS, a parte de iPad como hasta ahora, disponemos de autores, columnistas y redactores de altísima calidad. Cada semana publicaré alguno de esos artículos de algún autor invitado a este blog por la proximidad a la temática que aquí tratamos a menudo. Emprendedores, startups, tecnología, tendencias económicas y análisis socioeconómico en estado puro. Hoy os traigo uno de ellos. En concreto el que publicó en el primer número de enero mi socio y amigo Isaac González de Cilenis, una de las startups en las que he invertido. Su sección, ‘The Conference‘ trata de aportar razonamiento analítico a una charla significativa en el campo que tratamos. La de hoy es una de Guy Kawasaki titulada ‘El arte de empezar‘. Agradezco a Mediazines, la editorial donde se publica Westinghouse y a los autores que han dado su autorización, para poder mostraros ejemplos puntuales de lo que en este proyecto se puede leer cada mes por muy poco. Enjoy!

“El arte de empezar”

Los publicistas han explotado hasta el aburrimiento que el cerebro dedica la mitad izquierda a lo analítico y la mitad derecha a lo artístico, casi siempre para apelar al lado derecho, a las emociones, para decantar nuestra decisión de compra de su lado. Es efectivo e incluso una buena metáfora, pero lo siento, yo no tengo un botón en medio de mi cráneo para balancear el uso de mi cerebro, yo uso los dos lados, todos lo hacemos.

La keynote que nos ocupa este primer mes, como no podía ser de otro modo, trata de El arte de empezar de Guy Kawasaki. No es una casualidad que la palabra “arte” esté en el título de esta y otras keynotes y libros de Guy Kawasaki, pues ha sido Chief Evangelist de Apple. Tampoco es una casualidad que empecemos con una keynote de 2006, inisistimos en que vivimos un cambio de era y queremos ganar perspectiva para analizar la economía y la empresa en medio de la tormenta perfecta.

https://www.youtube.com/watch?v=KURivXspgzM

El arte de empezar es sobre todo el arte de crear un propósito a lo que hacemos, un sentido, lo que nos pone en marcha, lo que conmueve a los demás, en definitiva un horizonte al que ir. Y Guy sugiere concretarlo en un mantra, lo que tradicionalmente llamamos “claim” pero todavía más reducido y orientado a ese horizonte, casi emocional del propósito de lo que estamos empezando.

¿Porqué algo que parece tan naif como un propósito puede tener tanta carga? Sabemos por la “Conceptual Economy” que un mercado transita por cuatro épocas: habilidad tecnológica, lucha por las funcionalidades, ofrecer experiencias y finalmente crear significados. Cuanto más maduro está el mercado más cerca estamos de los significados, y como ejemplo el teléfono móvil y todo lo que pensamos sobre alguien cuando saca del bolsillo un androide, una manzana mordida o unas flechitas hacia la derecha ¿Como era el nombre de esa marca?

Guy Kawasaky continúa con una obviedad: “Ponerse en marcha”, pero da tres claves para hacerlo de modo efectivo. En primer lugar un slogan que seguro que les es familiar “Think different”. ¿He dicho ya que trabajó en Apple? Lo ilustra con ejemplos de cambios disruptivos basados en tecnología. Otra clave, no dejar a nadie indiferente y como consecuencia, generar amor y odio; la diferenciación ya no parece suficiente, hay que agitar y así conseguir ser visto. Y por último, buscar almas gemelas o dicho de manera más clásica, “ojo con los socios”.

En 2006 todavía no había llegado Lean Startup (2008), que consagra la acción inicial y la iteración, como básicas para el aprendizaje sobre el mercado y los usuarios; pero está claro que en los últimos años se está poniendo el foco en la acción y en la innovación, ya no se necesita una planificación mastodóntica, o en palabras de Marc Vidal: “Muerte al business plan”. En el recomendable “El Libro negro del emprendedor” la cuestión de la elección de socios se considera el principal problema al que se enfrentan los emprendedores, generalizando, escoge cuidadosamente los compañeros de tu viaje.

Tras la acción, definir el modelo de negocio, que Guy lo define así “¿Quien es tu cliente? ¿Como consigues que TU dinero salga de SU cartera?”. Y para ello usar MAT, Milestones (Hitos), Asumptions (Suposiciones) y Tasks (Tareas); o dicho de otro modo: que vamos a hacer, qué vamos a conseguir y como lo vamos a hacer.
Hoy en día el Business Model Canvas (creado en 2008) se está convirtiendo en estandar de facto en el mundo startup, incluso recientemente aparece Lean Canvas, la adaptación al modelo Lean Startup. Ambos permiten ver el modelo de negocio de un vistazo pero no son suficientes para ver los planes de evolución, para ello se suele utilizar un “Roadmap”, muy parecido al MAT del que ya hablamos.

Y llegamos a la parte de Marketing, quizá la más controvertida de la charla pues Kawasaki apuesta por la estrategia de generar gran valor al cliente y tener un producto único; y “esto es todo lo que deben saber de marketing”, dice. ¿Que importan las cuatro o las siete “P” del marketing? El precio, la distribución, la promoción; dan igual, Guy dice: Producto, Producto, Producto.

Como Venture Capitalist Guy Kawasaki nos presenta la regla 10, 20, 30 para presentar un proyecto: 10 slides, 20 minutos, 30 tamaño de la fuente. Hoy en día parece una obviedad y solo hay que echar un vistazo a Slideshare para darnos cuenta cuanto han evolucionado las presentaciones de producto, de hecho hoy en día es complicado presentar algo sin un vídeo explicativo. Por ejemplo, en plataformas de crowfunding como Kickstarter, aparte del producto, el vídeo y la promoción social son clave para el éxito.

Cuando comenzamos algo, tenemos expectativas, ilusiones y un lienzo en blanco que llenar. Esta keynote nos propone un modo de uso: tener un propósito, ponerse en marcha, definir un modelo de negocio con MAT, crear un producto único de alto valor para el cliente y presentarlo de modo directo y condensado. No existe la fórmula secreta del éxito, pero si podemos aprender de la experiencia de otros y sobre todo utilizar ambos lados de nuestro cerebro, porque crear un proyecto empresarial rentable es un arte.

Artículo publicado en Westinghouse Future Economy por Isaac González.