Más pruebas de 'drones' entregando paquetes. Ahora Rakuten.

Ayer se supo que la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos descarta la posibilidad de cambiar las reglas del espacio aéreo de baja altitud para drones al menos hasta 2019. Un duro golpe para las pretensiones de Amazon y su programa de entrega rápida de paquetería a partir de una flota de estos aparatos no tripulados y automatizados.

El problema viene a partir de que estos artilugios comparten espacio aéreo con los que si lo están y la agencia precisa de tres años para finalizar una investigación que permita listar los requisitos que se deberán cumplir obligatoriamente si se quiere disponer de ‘autopistas’ aéreas para drones de entrega a domicilio.

Aunque a priori esto parece una noticia que da la razón a los que consideran que el empleo de repartidor o cartero no está amenazado, digamos que no sería del todo cierto pensarlo así. La noticia lleva implícita una resolución. Será en 2019 cuando se sabrá qué y cómo podrá transportarse, por dónde y quienes serán los que posean la certificación pertinente. Es decir, no es un cierre definitivo a la carrera empezada, en todo caso es el principio (legal) de un nuevo modelo de transporte que más pronto que tarde será realidad.

Ya hay ejemplos claros que así lo explican. Primero fue Zookal, una empresa australiana que vende libros, luego Amazon anunció sus planes de enviar paquetes a domicilio a través de drones y ahora el gigante Rakuten presenta sus pruebas piloto para hacer lo mismo. Incluso una de las startups participadas a través de su paso por la aceleradora Conector Startup Spain, Glovo, ha iniciado pruebas al respecto en la ciudad de Barcelona y que podréis ver en plena acción en uno de los episodios del programa 'Economía de Bolsillo' dedicado al e-commerce.

De éstas, Rakuten ha dado un paso más para liderar este escenario. El gigante japonés de e-commerce apuesta por revolucionar los sistemas de venta y reparto de sus mercancías. De hecho aseguran que el próximo 9 de mayo se iniciará en Japón el primer servicio de envío de paquetes con drones, con entrega automática de pedidos. 

Este gigante minorista ha llamado a este servicio ‘Sora Raku’ y  estará operativo inicialmente como un proyecto piloto de un mes en un campo de golf en la prefectura de Chiba, cerca de Tokio. La primera aplicación de envío de paquetes estará disponible para los socios del club deportivo Camel Golf Resort, que usará esta tecnología para hacer llegar a los jugadores snacks, bebidas y equipamiento de manera inmediata evitando que ningún humano tenga que intervenir en el proceso.

La idea de Rakuten es ir testando el nivel de aceptación de este tipo de servicio y de la utilidad del mismo en la eliminación de humanos durante el proceso. A través de la App que se asocia al proyecto, cualquier usuario del club de golf podrá hacer pedidos en cualquier momento sobre un catálogo de un centenar de artículos que irán desde material deportivo hasta aperitivos o bebidas. Una vez solicitado en apenas unos minutos el drone llegará al punto exacto de entrega y ‘dejará’ libre el paquete.

Está por ver como influirán las condiciones meteorológicas, la seguridad del resto de usuarios, la incomodidad que supone el sonido de las hélices o la falta de luz natural en un momento dado. Es evidente que el futuro de la logística pasa por la automatización, por la conducción no tripulada y por la gestión de datos masivos ‘big-data’ para ofrecer respuestas más eficientes y rápidas, pero está por ver como adaptamos la aparente ciencia-ficción que supone plagar el cielo de bichos de estos y las obvias limitaciones que supone en seguridad, comodidad cotidiana y equilibrio medioambiental.

En principio me interesa poco el uso o no de drones. Eso en principio parece más una anécdota sintética de la robotización del mundo. Lo que realmente es interesante es cómo a medida que se haga más denso el espacio logístico, éste funcionará coordinado e inteligentemente en base a criterios de analítica de datos.

Por poner un ejemplo. Cuando estás en uno de los almacenes de Amazon lo que sorprende es que todo lo que está allí preparado para ser empaquetado está clasificado bajo un aparente desorden. No están todas las flores juntas, no están todos lo títulos de un autor juntos, no están todos los balones, o cámaras de fotos juntas. No, un ramo puede estar junto a un balón y otro trescientos metros más lejos junto a unas gafas de sol. Eso es porque tienen contemplada una eficiencia integral que supone que cuando alguien compra un libro determinado (simplificando) es muy probable que pase a comprar un producto distinto de una tipología concreta, de ahí el 'desorden'. 

Esto me interesa mucho más de momento, la culpa la tiene la FAA. A esperar hasta 2019.