Viajar en el tiempo a bordo de dos vagones Pullman.

El pasado fin de semana lo pasamos en la maravillosa ciudad de Galway y en el condado de Mayo. Galway es la capital del condado del mismo nombre se encuentra en la costa oeste de la isla. Tiene una población que supera ligeramente los 75.000 habitantes y fue fundada hace unos ocho siglos. Debe su nombre al lecho de piedras del rio Corrib que la atraviesa de punta a punta. Hay leyendas que dicen que su nombre tiene que ver con la mitología celta.

No sé, de hecho hay tantas versiones como pubs. Lo que sí sé es que de las ciudades de cierta importancia que tiene el país, Galway es la que mayor encanto tiene. Es tranquila de día y vibrante de noche. Es tradicional por la pesca, los comercios y la vida en general, pero también es tecnológica, económicamente moderna gracias a algunas multinacionales que se han asentado cerca. Pasar en algún momento de la noche por el 'spanish arch' es obligación.

Tras instalarnos en uno de los hoteles de mayor solera de la ciudad, el Meyrick, decidimos hacernos un plan de visitas en la zona. El sábado sería para el condado de Galway y el domingo para el de Mayo, un lugar dónde se pueden encontrar las playas más bonitas del país. De hecho, algunas de ellas recuerdan a las del propio Caribe por su arena blanca y su agua turquesa. La diferencia, obviamente, es su temperatura. En concreto de poco más de 10 grados actualmente. Suerte de mi chaqueta de cuero marrón Hugo Boss que en esta temporada siempre me acompaña los fines de semana. Es un elemento que puedes añadir a tu fondo de armario y en esta época del año queda mucho mejor que la típica chaqueta de cuero negro.

Con una excelente ubicación, con vistas a la plaza Eyre, el Hotel Meyrick combina elegancia y modernidad en sus servicios. El estilo victoriano no es cargante, al contrario, relaja. La hospitalidad es de nota. Este majestuoso edificio es el decano de los hoteles de la ciudad y está muy bien comunicado. Si no tienes coche y vienes en transporte en menos de un minuto estás en la estación de tren o autobús. El Meyrick está considerado el espacio para reuniones y eventos de negocios más relevante de la zona. 

La verdad es que el trato fue excelente. A Lara, incluso, la invitaron a conocer uno de los rincones más exclusivos del hotel: la 5a planta, dónde se encuentra el solicitado spa del Meyrick, un lugar absolutamente recomendable y creado para olvidarse del universo conocido por un tiempo junto a la Plaza Eyre. Una dosis de calma no nos vendría mal para lo que nos esperaba. 

Si quieres cenar en un lugar único en el mundo debes venir al Pullman. Un tren de la década de los 30 del siglo XX que no logró salir de la estación reconvertido en el más elegante y exclusivo restaurante de la ciudad. Es como viajar en el tiempo y hacerlo a bordo de dos vagones Pullman originales restaurados que habían estado residiendo en la estación de Elsenham de Hertfordshire, en Inglaterra. La guinda es la vista. Cenar rodeados de los jardines del hotel Glenlo Abbey y la laguna Corrib en un lugar como este con música de los años 30 y 40 de fondo es ciertamente único. 

Al día siguiente, con la sensación de haber viajado en el tiempo, nos dirigimos en coche hasta County Mayo en busca de playas e islas al norte del país. Ciertamente sino son las más bonitas si pueden estar entre las mejores y más especiales. El concepto playa en Irlanda es muy distinto al que se puede tener en el Mediterráneo obviamente y exige de un análisis distinto. En este caso destacar lo hermoso del paisaje, la calma y la posibilidad de caminar descalzo en una playa tan al norte del planeta. Pasamos por las Inishkea Islands, sencillamente cinematográfico. De hecho estos días en la zona y aún más al norte, en Donegol, se ruedan escenas del nuevo episodio de la saga Star Wars. Ahí lo dejo.

Special Thanks! to:  for Jacket: Hugo Boss, for shirt: Marc Jacobs, for pants: Pringle, for Shoes: Barker Alderney, for Sunglasses: Radikalvip, for Car: Audi Centre South Dublin, for Hotel: Meyrick Hotel, and for Restaurant: Pullman Restaurant.