¿Me ayudáis?

Este agosto he reflexionado sobre este blog. Su papel, su dinámica, vosotros. He pensado si tal vez había llegado el momento de poner punto y final y afrontar otros retos en la red. Son más de cuatro años, miles de posts, millones de páginas vistas, decenas de miles de comentarios, más de diez mil usuarios únicos diarios y cerca de treinta mil páginas vistas al día. Es mucho trabajo y muchos los amigos. También muchos los recelos, errores y enemigos. Durante mucho tiempo lo que aquí se escribía fue motivo de burla, luego de sorpresa y al final de reconocimiento en algunos escenarios. A partir de cierto momento, a medida que las voces que aquí se daban cita escudriñaban la realidad, la cosa fue tomando un tono diferente. Centenares de comentarios profesionalizados, visitas automáticas, intentos de tumbar el servidor y otras estrategias que la empresa que alberga este blog conoce perfectamente y que denunció en su momento. 

Sin embargo, en esos más de cuatro años han sido muchos los artículos y muchas las conversaciones que nos han enriquecido a todos. Abandonar todo ese trabajo parece absurdo y talvez lo sea. De momento me he dado de tiempo un año más. He pensado en abrir el blog a la colaboración de otros autores, en darle una nueva dimensión, algo más global. Estoy pensando como hacerlo. De momento están trabajando en una nueva plantilla y un nuevo aspecto basado en wordpress. Mientras todo eso sucede (espero que antes de octubre), he pensado que lo mejor, para afrontar el inicio de la parte más dura de la crisis, deberé no solo denunciar continuamente sino aportar ideas. Aunque en este blog he aportado bastantes ideas, son minoría con respecto a la dununcia y posiblemente toca aumentar ese espacio. 

A partir de la próxima semana este blog tratará los temas de siempre, pero aportará crédito a iniciativas de negocio, impulso a emprendedores, análisis sobre redes sociales y economía digital y, por supuesto, seguirá denunciando la tomadura de pelo que vivimos. Seguiremos dando cita al talento de todos vosotros para hablar de futuro asumiendo el terrible presente. 

Que nadie se engañe no obstante. Cada vez hay más gente que se va a dormir sin cenar en este país y eso tiene que denunciarse, pero también hay que sumar iniciativas. Denunciaré lo que detecte o me filtren, analizaré la realidad, la traduciré didácticamente como he hecho siempre y buscaré ideas nuevas para contrarrestar. Hay que estar preparados, se acerca la mayor de las estrategias de la confusión que hayamos vivido en décadas. Ahora hay que estar a la espera, afrontar como nuestros dirigentes no tienen idea de cómo sacarnos de esta y subirse al primer vagón que nos lleve a la recuperación en el ámbito personal y privado. Alguien debería explicar, sin embargo, que el consumo ya no será la respuesta, que la vida no será igual y que la crisis no está tocando a su fin sino que aun, seguramente, ni ha empezado. Hay muchos que ya lo cuentan, aquí también lo haremos. ¿Me seguiéis ayudando?