¡NO SUBAN MAS EL WISKHY!

IVA Parece que se avecina la mayor bofetada tributaria conocida en la España desde la época feudal. Aumento de impuestos y reducción de servicios, al tiempo. Ya avisamos en mayo de 2008 que este gobierno apretaría el botón fiscal tarde o temprano. No hay más remedio dicen. Zapatero pretende reducir el déficit en 30.000 millones de euros. Sin incluir todo lo que se contabiliza a deuda y que no pasa por déficit, este intento de equilibrio responderá sólo a un tercio del agujero. 

¿Cómo pretende hacerlo? El objetivo del Presidente del Gobierno es actuar paralelamente sobre ingresos y gastos. Este genio de las finanzas ha dispuesto que se recorte el gasto unos 12.000 millones de Euros en 2010 y se aumente la recaudación impositiva en unos 15.000 millones.

Se avecina una supresión de la merienda de los 400 euros, una subida del impuesto de plusvalías de un par de puntitos más hasta el 20% (cuando el año pasado ya lo subieron un 3% más), un incremento en el tramo impositivo del alcohol, tabaco y combustibles. Otra vez pagamos justos por pecadores. Con la que se avecina estaría bien no tocar demasiado mi adorado Single Malt Glennmorangie pues que es lo único que me calma. Allá ellos.

Además pretenden recortar los presupuestos de los ministerios de Innovación y Tecnología, del de Industria y del de Fomento. ¡Genial! Sin embargo, donde parece que se van a lucir es en la subida del IVA al 18%. Ahí si que van a tocar hueso. Subir un punto del IVA “asegura” 5000 millones de recaudación extra. Eso sería cierto si el nivel de consumo se mantiene y no se ve perjudicado por la cadena de adición por impuestos añadidos en cada transacción de un proceso de venta. Es decir, se sabe que gravar universalmente todo en el objeto de venta traslada en toda las fases de intercambio de manufactura, distribución y consumo diversos flujos inflacionistas. Lo normal es que las cosas suban bastante más que ese 2%. Bonita manera de luchar contra la deflación.

Les ruego que no propongan subir el IVA de inmediato, dañarían la actividad económica de modo irreversible. Si retrasan la decisión unos meses, se podrán llevar a cabo algunas medidas y decisiones a nivel de empresa que puedan salvaguardarlas. Esta semana he recibido una decena de peticiones de asesorías al respecto. Hay mucho miedo.